La detección temprana es uno de los factores más importantes para mejorar el pronóstico del retinoblastoma. Padres, cuidadores y profesionales de la salud cumplen un papel fundamental en la identificación de los signos de alarma.
Signos tempranos más frecuentes
Leucocoria (reflejo pupilar blanco)
Es el signo más frecuente del retinoblastoma. Se observa como un reflejo blanco o amarillento en la pupila, especialmente visible en fotografías tomadas con flash.
Estrabismo
La desviación de uno o ambos ojos puede presentarse cuando el tumor compromete la visión central.
Signos menos frecuentes o enfermedad avanzada
En algunos pacientes pueden presentarse manifestaciones menos comunes que dificultan el diagnóstico temprano, entre ellas:
- Inflamación ocular (uveítis).
- Glaucoma.
- Catarata.
- Hemorragia intraocular posterior a trauma.
Cuando existe retraso en el diagnóstico, la enfermedad puede extenderse fuera del ojo y manifestarse con:
- Aumento del tamaño del globo ocular (buftalmos).
- Glaucoma neovascular.
- Hifema (sangre en la cámara anterior del ojo).
- Celulitis orbitaria aséptica.
- Proptosis o protrusión ocular.
Ante cualquiera de estos signos, es fundamental realizar una valoración oftalmológica inmediata.


