Clínica Imbanaco refuerza el llamado a detectar a tiempo la hipertensión arterial

La presión alta continúa siendo uno de los mayores riesgos para la salud cardiovascular. Especialistas advierten que el diagnóstico oportuno y los hábitos saludables pueden marcar la diferencia entre prevenir complicaciones o enfrentar enfermedades graves.
La hipertensión arterial sigue siendo uno de los principales desafíos de salud pública a nivel mundial. Su impacto sobre el sistema cardiovascular la convierte en uno de los factores de riesgo más importantes para desarrollar enfermedades como insuficiencia cardíaca, infarto o accidente cerebrovascular. En América Latina, registros poblacionales la ubican como la segunda causa de falla cardíaca después de la enfermedad coronaria. En Colombia, además, representa la comorbilidad más frecuente en pacientes con esta condición, presente en cerca del 75 % de los casos.
Para el doctor Eduardo José Echeverry, cardiólogo y líder del programa de Falla Cardíaca de la Clínica Imbanaco Grupo Quirónsalud, comprender los factores asociados resulta clave para reducir el riesgo y avanzar hacia una prevención efectiva. "Existen factores no modificables, como la genética, el sexo masculino o algunos grupos étnicos con mayor predisposición, como la población afrodescendiente. Sin embargo, también hay aspectos sobre los cuales sí podemos actuar, entre ellos el tabaquismo, el sedentarismo, la obesidad, el consumo de sustancias psicoactivas y las dietas poco saludables", explica el especialista.
A esto se suman elementos que hoy despiertan creciente interés médico y científico, como el estrés crónico, la contaminación ambiental, los trastornos del sueño y el escaso contacto con entornos naturales, condiciones que favorecen procesos inflamatorios relacionados con enfermedades cardiovasculares.
Detectarla antes de que aparezcan las complicaciones
De acuerdo con las guías médicas actuales, una presión arterial superior a 130/80 mmHg ya se considera elevada. Aunque el tratamiento farmacológico suele iniciarse a partir de 140/90 mmHg en la población general, cada vez existe mayor consenso sobre la necesidad de intervenir tempranamente, especialmente cuando hay otros factores de riesgo cardiovascular.Retrasar el diagnóstico o el inicio del tratamiento puede aumentar significativamente la probabilidad de sufrir infartos, daño renal, enfermedad vascular periférica o ataques cerebrovasculares.
Para el doctor Echeverry, existen dos errores frecuentes alrededor de esta enfermedad: "el primero es vivir sin saber que se tiene hipertensión y el segundo es sospecharla, pero retrasar el tratamiento. Ambos escenarios cobran muchas vidas".
Por eso insiste en la importancia de un abordaje multidisciplinario que articule la atención primaria con servicios especializados, permitiendo una detección temprana y una remisión oportuna de los pacientes.
Un riesgo silencioso que afecta múltiples órganos
Cuando no se controla adecuadamente, la hipertensión puede afectar órganos vitales como el cerebro, los riñones, los ojos y el sistema vascular. "Puede ocasionar enfermedad cerebrovascular, falla renal, retinopatía hipertensiva y enfermedad vascular periférica. Además, cuando se combina con diabetes o colesterol elevado, aumenta considerablemente el riesgo de enfermedad coronaria y aterosclerótica", señala el especialista.
Uno de los mayores desafíos es que muchas personas no presentan síntomas durante años. Por eso, los chequeos preventivos siguen siendo fundamentales. "El paciente debe realizarse controles médicos periódicos con evaluación individual del riesgo cardiovascular y una toma adecuada de la presión arterial. Ante cualquier duda, es recomendable confirmar el diagnóstico con monitoreos ambulatorios", añade.
Aunque no existe una edad única para iniciar el tamizaje, los especialistas recomiendan que, desde los 35 años, las personas se practiquen al menos una vez al año un chequeo preventivo que incluya valoración médica, exámenes de laboratorio y electrocardiograma. En quienes tienen antecedentes familiares o factores asociados, estos controles deberían comenzar antes.

La prevención, el diagnóstico oportuno y los hábitos saludables siguen siendo clave para cuidar el corazón y mejorar la calidad de vida.
Señales de alerta que requieren atención inmediata
Cuando la presión arterial produce síntomas, estos pueden variar desde molestias leves hasta cuadros severos. Dolor de cabeza, mareo, alteraciones visuales, sensación de ahogo, dolor en el pecho o cambios en la orina pueden ser señales de alarma.
"Cuando estos síntomas aparecen, es importante buscar atención médica inmediata", enfatiza el doctor Echeverry.
El especialista concluye con un llamado a fortalecer la prevención y asumir la hipertensión con mayor conciencia: "Debemos dejar de verla como un problema menor. Se trata de una condición con enormes implicaciones para la salud pública"
Cinco décadas de experiencia en el cuidado cardiovascular
La Unidad Cardiovascular de la Clínica Imbanaco se ha consolidado como uno de los centros de alta complejidad más importantes del suroccidente colombiano, gracias a un modelo de atención integral enfocado en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento oportuno de enfermedades cardiovasculares.
Su capacidad tecnológica y médica permite atender patologías como enfermedad coronaria, arritmias, alteraciones valvulares y falla cardíaca mediante procedimientos avanzados y mínimamente invasivos. La institución, acreditada internacionalmente por Joint Commission International desde 2017, cumple 50 años de trayectoria al servicio de la salud de los colombianos, respaldada por altos estándares de calidad, seguridad del paciente e innovación clínica. Actualmente, la Clínica Imbanaco Grupo Quirónsalud cuenta con más de 3.000 colaboradores y hace parte de Quirónsalud, uno de los grupos hospitalarios líderes en Europa y con presencia en Latinoamérica.
LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL PUEDE AVANZAR DURANTE AÑOS SIN PRESENTAR SÍNTOMAS, MIENTRAS AFECTA SILENCIOSAMENTE ÓRGANOS VITALES COMO EL CORAZÓN, EL CEREBRO Y LOS RIÑONES.


