13 · julio · 2021

Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es uno de los trastornos mentales más comunes. Puede afectar entre el 5 al 8% de los niños, en su mayoría varones y a menudo dura hasta la edad adulta. El TDAH afecta el aprendizaje del niño y su vida diaria.

Características principales:

  • Falta de atención: dificultad para concentrarse.
  • Hiperactividad: exceso de movimiento no apropiado para el entorno, ser excesivamente inquieto, hacer tapping (golpes ligeros) o hablar mucho.
  • Impulsividad: actuar apresuradamente sin pensar y con alto potencial de causar o causarse daño.

Signos y síntomas comunes

Los síntomas del TDAH no son los mismos en todos los niños, la condición puede variar desde poca atención a hiperactividad e impulsividad o una combinación de ambas. Los síntomas pueden ocurrir a veces en niños que no tienen la condición, la diferencia es que los niños con TDAH tienen síntomas frecuentes, graves que les causan problemas:

  • Los niños con poca atención a menudo pueden ser olvidadizos, distraerse fácilmente, no pueden quedarse centrados en una tarea y terminarla, parecen no estar escuchando, son desorganizados, pueden tomarse el tiempo para empezar a hacer cosas y perder sus posesiones personales con frecuencia.
  • Los niños con hiperactividad a menudo pueden ser inquietos, llenos de energía, ruidosos, hablan mucho, tienen dificultad para permanecer sentados, corren o acceden a lugares inapropiados y no pueden jugar o realizar actividades de ocio en silencio.
  • Los niños con síntomas de impulsividad a menudo pueden hacer cosas sin pensar, tener dificultad para esperar su turno en los juegos o en una fila, interrumpen a las personas en una conversación, dan respuestas antes de que la pregunta sea terminada, parecen intrusivos y comienzan a usar otros objetos de las personas sin permiso.

Causas Las causas exactas no están claras. Estos pueden ser algunos factores:

  • Genético, puede ser hereditario.
  • Por una experiencia traumática significativa en la niñez.
  • Parto prematuro.
  • Daño cerebral.
  • Exposición a toxinas ambientales, como altos niveles de plomo a una edad temprana.
  • Fumar, consumir alcohol, tener estrés extremo o estar expuesta al plomo durante el embarazo.

Es importante buscar ayuda de un profesional si crees que tu hijo tiene TDAH.

  • Si un niño tiene TDAH pero no se le diagnostica, puede ser etiquetado erróneamente como travieso e irresponsable y ser culpado o castigado por su comportamiento y el castigo puede empeorar su comportamiento.
  • Cuando los niños con TDAH no reciben atención y apoyo pueden abandonar el colegio.
  • Los niños con TDAH tienden a tener más accidentes y lesiones de todo tipo.

Tratamiento

El TDAH no se puede curar por completo, pero el tratamiento puede ayudar a controlar los síntomas y mejorar el desempeño diario del niño, la vida en casa y en la escuela. Un especialista debe establecer un plan de tratamiento y llevarlo a cabo requiere buena comunicación y trabajo en equipo entre médicos, padres y maestros.

Un plan de tratamiento estándar para el TDAH incluye:

  • Medicamentos. No todos los niños con TDAH los necesitan, pero para muchos son necesarios. Estos pueden reducir la hiperactividad e impulsividad, mejorar la capacidad de concentración, de trabajo, de aprendizaje y su coordinación física.
  • Psicoterapia. Puede ayudar a los pacientes y sus familias a solucionar de mejor manera los problemas diarios. Los padres y maestros ayudan al niño a ganar control sobre su comportamiento estableciendo reglas claras, listas de tareas y otras rutinas estructuradas.
  • Educación y entrenamiento. Un niño con TDAH necesita aprender sobre habilidades sociales, cómo esperar su turno, compartir juguetes, pedir ayuda o responder a las burlas. Los padres necesitan aprender cómo afecta a su familia y cómo lidiar con eficacia con los sentimientos que pueden desarrollarse dentro de su hogar debido al comportamiento de su hijo.

¿Cómo ayudar a un niño con TDAH?

Los padres y maestros pueden ayudarlo a sentirse mejor siguiendo unos sencillos pasos:

  • Hacer un horario para todas las actividades, desde que se despierta hasta que se acuesta, intentando que siga la misma rutina todos los días. A los niños con TDAH les resulta difícil hacer frente a impredecibles y cambios repentinos.
  • Organiza tu hogar para que todo (ropa, juguetes, artículos escolares) tenga su lugar y cada cosa se mantenga en el lugar asignado.
  • Los niños con TDAH suelen responder bien al refuerzo positivo. Recompensar o reforzar un nuevo buen comportamiento puede alentar nuevos y positivos hábitos.
  • Cuando le pides a tu hijo que haga algo, dale instrucciones simples, claras y consistentes. Párate cerca de él, míralo y dile pausada y tranquilamente lo que quieres que haga (es importante que no grites). Elogia su buen comportamiento. Los niños con TDAH a menudo reciben y esperan críticas.
  • Divide cualquier tarea, por ejemplo realizar las tareas escolares en pequeños intervalos de tiempo como 15-20 minutos.
  • Ten cuidado con su dieta, algunos alimentos, aditivos o colorantes pueden hacer que los síntomas empeoren.