23 · mayo · 2020

Reemplazo de cadera y su etapa de recuperación.

El reemplazo articular es la mejor alternativa para solucionar los procesos degenerativos articulares representados a través de la artrosis u osteoartritis degenerativas. Este procedimiento consiste en el reemplazo de las estructuras que se han deteriorado en la articulación, incluyendo cartílago y partes óseas, por implantes de diferentes materiales que cumplen su misma función, los más utilizados son el metal y el plástico, afirma el doctor Julio César Palacio, ortopedista especialista en reemplazos articulares y medicina deportiva del Centro Médico Imbanaco.

¿Qué son las articulaciones? Son las bisagras de nuestro cuerpo. En ellas se producen todos los arcos de movimiento del esqueleto humano. En el espacio articular (espacio entre dos huesos), se encuentra el cartílago, que es una estructura más elástica que el hueso, blanquecina y cuya función básica es la de amortiguar el trauma que se recibe, además de permitir un movimiento suave entre los huesos que la conforman. La movilidad articular se da gracias a la contracción muscular, y la estabilidad articular está dada por los músculos, ligamentos y la capsula articular. El líquido sinovial es el encargado de mantener las articulaciones lubricadas, aclara el especialista.

La artrosis u osteoartritis degenerativa es el proceso en el cual se produce una pérdida o daño degenerativo del cartílago y el hueso subcondral. El síntoma predominante, más sensible y relevante de esta patología y que lleva a la decisión de hacer un reemplazo articular es el dolor. Otras manifestaciones (síntomas) que se presentan como resultado de la artrosis son: perdida de movilidad articular progresiva, dificultad y/o limitación para caminar, subir y bajar escaleras, sentarse y pararse, deformidad progresiva de la extremidad. En las etapas avanzadas del deterioro se puede, incluso, sentir dolor en reposo. Todo lo anterior conlleva a un deterioro progresivo de la calidad de vida.

La gran mayoría de los pacientes que han sido sometidos a un reemplazo articular, por cualquier motivo, refieren, en su postoperatorio, una mejora dramática en su calidad de vida, dado que dicha cirugía logra brindarles una vida con menos, o sin dolor, una mejoría en la movilidad y, en muchos casos, le regresa al paciente su independencia. La vida útil de un reemplazo articular en promedio, hoy, este alrededor de los 15 a 20 años; esto basado en una persona que realice actividades diarias normales y si no hay complicaciones que comprometan su duración.

A continuación, las preguntas más frecuentes de pacientes relacionadas a la cirugía de reemplazo de cadera y rodilla.

  1. ¿Cuánto dura un reemplazo articular? En promedio dura unos 15 años. La duración está directamente relacionada con la actividad física. Entre más actividad, menos duración.
  2. ¿Se puede hacer ejercicio después de un reemplazo? Sin lugar a duda. No hay ninguna limitación para hacer cualquier actividad física, pero es importante recordad que la duración es directamente proporcional a la intensidad de esa actividad física. Por tanto, se recomiendan actividades físicas de bajo impacto articular como: bicicleta con carga moderada o baja, elíptica, natación, caminatas, senderismo, yoga, pilates, aeróbicos acuáticos o remo.
  3. ¿Qué es lo que se gasta, el metal? No, el metal no se gasta. Lo que se gasta es el plástico (polietileno de alta densidad) que existe entre los dos metales. Este plástico tiene una vida útil que, además de la actividad física, está influenciada por otros factores, como por ejemplo tipo de material, calidad de este, etc. Los plásticos usados para estos implantes cada día son mejores y más resistentes al desgaste, lo que ha logrado que su vida útil sea mayor.
  4. Dicen que los implantes se aflojan después de un reemplazo de cadera y/o rodilla, ¿es esto cierto? Después de realizado un reemplazo articular, por uso y desgaste de los implantes, se generan lo que conocemos como partículas de desgaste, que son partículas de los materiales usados para el reemplazo articular: plástico (polietileno), cerámica o metal. Dichas partículas son vistas por nuestro organismo como “cuerpos extraños” dado que no las reconocen como propias. Esto genera que nuestro sistema inmunológico las ataque, intentando desaparecerlas, pero en ese proceso, esa misma respuesta inmunológica, tiene un efecto sobre las interfaces (las uniones) entre el implante y el hueso, lo que puede causar su aflojamiento.
  5. ¿Qué pasa o que hay que hacer cuando se gastan y/o se aflojan? Se cambian los componentes flojos y/o gastados por unos nuevos. A este procedimiento se le llama “revisión del reemplazo articular.”