12 · abril · 2019

Médicos caleños llevan con éxito desafío quirúrgico en el Centro Médico Imbanaco.

Fueron en total 27 médicos de diversas especialidades quienes el pasado 16 de marzo intervinieron en la extracción de tumor gigante en ovario de alta complejidad, realizado en los quirófanos del Centro Médico Imbanaco. Conocida científicamente como “resección multivisceral en bloque”, este procedimiento logró salvar la vida a una mujer de 22 años.

La técnica que se realizó, involucró tanto el cuadrante superior derecho del abdomen como la pelvis. Para intervenir este tipo de casos, no existen guías clínicas registradas o procedimientos que respalden casos clínicos de éxito.

Ana María es una mujer de 22 años  que fue diagnosticada con teratoma inmaduro en el ovario derecho, un tipo de  tumor que suele estar formado por varias capas de tejidos, en ocasiones por pelo, piel y músculo, que debido a su ubicación puede comprometer  otros órganos, como el hígado, riñones o venas.

La mujer fue sometida a varias sesiones de quimioterapia en otras instituciones, donde no logró obtener respuestas positivas y se encontró que su tumor aumentaba de tamaño y peso; lo que generó una masa de más de 7 kilos que no le permitía tener buena calidad de vida y generaba dolores imposibles de soportar, con un pronóstico de  tan solo 15 días de vida, antes de ser intervenida en el Centro Médico Imbanaco.

La intervención se realizó bajo la técnica utilizada para tumores retroperitoneales gigantes como el que presentaba Ana María, intervención lograda con éxito y que luego de tres semanas de recuperación  alejó todas las posibilidades de riesgo.

Al inicio, se trataba de extraer el tumor separándolo de los órganos cercanos que se encontraran afectados. Actualmente, no se intervienen los espacios entre los órganos sino que se extrae toda la alteración de tejido inflamado para evitar dejar secuelas del tumor dentro del organismo, afirmó el Doctor Juan Manuel Rico, Cirujano Hepatobiliar y de Trasplante Hepático del Centro Médico Imbanaco.

Esta intervención es considerada como una cirugía de gran envergadura y alto reconocimiento para el sector de la salud de la región y el país, teniendo en cuenta que el porcentaje de riesgo es alto y podría presentar diferentes complicaciones como sangrados abundantes, perforaciones intestinales, lesiones vasculares con sangrados profusos, lesión de los uréteres, entre otras complicaciones, a las que el grupo de especialistas del Centro Médico Imbanaco, decidió asumir el riesgo y brindar una esperanza de vida.

Con el tiempo, luego de pasar por intervenciones quirúrgicas y procedimientos radioactivos, Ana María fue declarada paciente paliativa, estado donde las esperanzas de vida se reducen y en la que debe  someterse a tratamientos médicos para controlar el dolor.

El primer contacto fue con el doctor Juan Manuel Rico, Cirujano Hepatobiliar y de Trasplante Hepático del Centro Médico Imbanaco, quien en compañía de un equipo multidisciplinario asumió el gran reto de extraer el tumor en un procedimiento que duró más de 6 horas y que reunió a  un grupo de 27 profesionales de la salud, que incluyó cirujano de hígado y trasplante hepático, cirujano de trasplantes abdominales, ginecólogo oncólogo, médicos internos, urólogo, anestesiólogo de trasplante de hígado, hepatólogo de trasplante de hígado, intensivista, radiólogo, psiquiatra, jefes de enfermería, entre otros especialistas que brindaron esta oportunidad de esperanza.

“Ana María nos inspiró a seguir creyendo, al verla tan aferrada a la vida y ver sus ganas de salir adelante, y al ser una joven que ya había pasado por una intervención, y bueno; al contar con infraestructuras como las del Centro Médico Imbanaco, decidimos asumir el riesgo y reunir un grupo de especialistas con mucha experiencia, dispuestos a salvar una vida”, comparte el Dr. Juan Manuel Rico, especialista de la Institución.

Ana María hoy tiene una nuevos sueños, gracias al compromiso humano que tienen los especialistas del Grupo de cirujanos de la Unidad Hepatobiliar del Centro Médico Imbanaco; al terminar la intervención y alcanzar estabilidad en la salud del paciente, el equipo multidisciplinario determina que el pronóstico a largo plazo, es incierto, ya que, falta evidencia científica sobre este tipo de tumor.

Por ahora, no se le realizará quimioterapia ya que en ocasiones anteriores, se evidenciaron aumentos en el tamaño de los tumores intervenidos; por lo que se programaron controles cada 3 o 4 meses con toma de exámenes tipo tomografía o resonancia cada 6 meses.

 

Una institución con procedimientos  de Talla Mundial

El Centro Médico Imbanaco cuenta con la capacidad tecnológica para dar respaldo a este tipo de intervenciones, usándola en trasplantes de alta complejidad como el de hígado. EL monitoreo intra operatorio es de altísima calidad a la altura de los mejores centros de salud del mundo, en esta ocasión se utilizó un equipo que recupera la sangre que se va perdiendo, reinyectándola por una vena en específico, evitando así usar transfusiones de sangre. En el área quirúrgica se cuenta con todos los insumos tecnológicos necesarios para disecar el hígado y demás órganos, de manera segura. Sin embargo, lo más importante ha sido la preparación y disposición del capital humano que hace parte del Centro Médico Imbanaco, un equipo multidisciplinario enfocado y entregado al caso de cada paciente, uniendo conocimientos para ofrecer la mejor alternativa, es decir, trabajando en equipo con la bandera de la institución, concluye el Dr. Juan Manuel Rico, Cirujano Hepatobiliar y de Trasplante Hepático.

La seguridad del procedimiento abarca varios aspectos; tener acceso a los avances tecnológicos en insumos quirúrgicos; procesos de laboratorio, banco de sangre, monitoría en sala de operaciones y cuidados intensivos; pero lo más relevante es la prudencia del equipo médico que permite desarrollar discusiones en conjunto para darle orientación al caso, escuchando las opiniones y disminuyendo los posibles eventos adversos que se puedan presentar.

De este procedimiento se han realizado menos de 100 casos registrados en el mundo, y hoy el Valle del Cauca se convierte en un departamento de Colombia donde se le ofrece nuevas oportunidades de vida a los pacientes con procedimientos realizados bajo los más altos estándares de calidad en el mundo; con un grupo de especialistas dispuesto a entregarlo todo, y con mayores razones cuando la esperanza se ha ido.