19 · noviembre · 2018

Innovación en la Construcción: premio internacional de arquitectura a nuestra nueva sede principal.

El premio obras cemex 2018, desde hace 12 años reconoce y promueve el desarrollo, la creatividad y la innovación en la construcción. Los jurados destacaron el diseño con los más altos estándares normativos hospitalarios, con las tecnologías de construcción más modernas, eficientes y amables con el medio ambiente.

En ceremonia especial, llevada a cabo en la noche del pasado jueves, en Ciudad de México, nuestra Nueva Sede Principal, obtuvo el “Premio Obras Cemex 2018 #PC2018”, versión internacional, en la categoría especial, “Innovación en la construcción”.

Del selecto grupo de modernas construcciones que clasificaron como finalistas al evento internacional y sobre las cuales nuestra Sede Principal obtuvo el premio, están: la Facultad de Ingeniería, de la Universidad de Costa Rica, la Plaza de mercado Puerto Chico, de Santander España; Liverpool Esfera, de Monterrey, México; El Parque Baltic Mold, de Polonia y el Instituto de Formación Docente Salomé Ureña, de República Dominicana.

El Premio Obras 2018, desde hace 12 años reconoce y promueve el desarrollo, la creatividad y la innovación en la construcción, fomentando el intercambio de ideas y soluciones entre las distintas culturas constructivas del mundo, a través del reconocimiento e impulso de las mejores prácticas arquitectónicas.

Del complejo médico ganador, inaugurado hace dos años, los jurados destacaron el diseño con los más altos estándares normativos hospitalarios, con tecnologías modernas y eficientes y amables con el medio ambiente, espacios amplios y funcionales, andenes, zonas verdes y bahías de acceso vehicular.

En efecto, se trata de una construcción futurista, uno de los proyectos de mayor envergadura en Colombia, por su tecnología arquitectónica, pionera en Latinoamérica, y por el diseño exclusivo. Una torre de 13 niveles (4 hacia abajo y 9 hacia arriba) con una infraestructura concebida para recibir modernos equipos de tecnologías médicas.

Un grupo de expertos de la Siemens, de Alemania, durante 18 meses se encargó del proyecto de factibilidad, es decir, iniciaron el pre-diseño de las áreas, con base en el flujo de los procesos clínicos, adecuados para la recepción de equipos de alta complejidad, con seguridad y la funcionalidad (en tiempo y eficacia) para cada actividad médica, y para las actividades de soporte administrativo y logístico.

El proyecto fue concebido para desarrollar lo que en el mundo se conoce como centros de excelencia, alrededor de las diez enfermedades catastróficas, entre ellas, el cáncer, la insuficiencia renal crónica, enfermedades cardiovasculares, enfermedades del cerebro, enfermedades congénitas, trauma mayor, cuidados intensivos, reemplazos articulares, trasplante de órganos y grandes quemados. Con base en el desarrollo del concepto clínico (identificación y optimización de flujos de trabajo clínico), la planeación de la infraestructura según necesidades y procesos, el desarrollo del concepto arquitectónico y la simulación de procesos dentro de la infraestructura diseñada.

Sobre esa base, ingenieros y arquitectos avanzaron hacia el diseño real de las áreas o infraestructura física, cuya segunda característica especial es su construcción con una novedosa tecnología conocida como “sismo-indiferente”

Un sistema exclusivo conformado por unos dispositivos de reciente creación, conocidos como ´aislantes sísmicos´, una especie de cauchos especiales (instalados sobre las columnas del edificio) diseñados en San Francisco, California, para aislar de la fuerza telúrica, a los 9 pisos de la torre.

A diferencia de la tecnología sismo-resistente, el sistema “sismo-indiferente”, desplaza y amortigua la onda telúrica desde el sótano cuatro hasta el sótano uno y aísla de la fuerza de la naturaleza, a los nueve pisos de la torre.

La primera construcción en Latinoamérica, con esta tecnología, fue el Hospital Militar de Santiago de Chile, que pasó la prueba con el terremoto de 2015.

De la avanzada tecnología de construcción, hicieron parte portentosos taladros similares a los utilizados en los pozos petroleros, que cimentaron la estabilidad de la futurista edificación, además de la seguridad de las áreas aledañas.

También se utilizaron polímeros especiales, como estabilizadores, otra de las recientes tecnologías en construcción. Su función: retener o dar seguridad a la tierra perforada.

ESPACIOS AMPLIOS Y CONFORTABLES

En el interior, el complejo médico, de 82 mil metros cuadrados, cuenta con diseños pensados en la comodidad y seguridad de los pacientes y sus familiares. Con espacios amplios que se vuelven corredores de aire e iluminación natural, es decir una construcción amable con la naturaleza.

Incorpora nuevas tecnologías para el ahorro energético, tanto de iluminación como de aire acondicionado. Cuenta con chillers centrífugos, es decir bombas especiales de agua fría para el aire acondicionado.

Su diseño se enfoca a la humanización de la arquitectura, adoptando el concepto de Healing Environment o arquitectura terapéutica. Reemplaza los espacios convencionales, de paredes blancas y ladrillo, por espacios que transmiten sensaciones positivas a los pacientes y mejoran su experiencia durante la permanencia.

La moderna edificación dispone de amplias y confortables salas de espera, con 32.000 metros cuadrados de halls y áreas de circulación. Espacios, donde pasan mucho tiempo los usuarios, que se asimilan a estancias de hogar y que rápidamente son apropiados por el paciente como su espacio personal.

Es un diseño relajante que permite recuperar la sensación de seguridad y evita lo que el doctor, Stephen Porges, de la Universidad de Illinois señala la “reacción de defensa que desencadena un entorno hospitalario convencional”, que activa el sistema de defensa (simpático) por un estado de ansiedad que afecta notablemente la disposición del paciente a la intervención terapéutica.

Un ambiente que propicia la tranquilidad (activa el sistema parasimpático) lleva al paciente a un estado más receptivo, comprometido y dispuesto a la intervención del equipo de salud. (Ver recuadro: “Arquitectura humanizada”)

Toda una infraestructura constructiva con las más modernas tecnologías médicas que permiten ofrecer servicios más seguros, para cuidar y preservar la vida.

El pasado mes de mayo, el Centro Médico obtuvo el Premio en la versión de Colombia, lo que le dio el derecho de participar en la versión internacional en representación del país, en Ciudad de México, donde se obtiene el Premio internacional.

Este nuevo reconocimiento se suma el quinto Galardón consecutivo al Hospital más seguro del país, otorgado por la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, ACHC, el Premio a la “Mejor implementación de los estándares de calidad GS1”, recibido la semana pasada en el marco de la “34th GS1 Healthcare Global Conference”, llevada a cabo, en Bangkok, Tailandia y al “Sello Dorado” la máxima acreditación de calidad en el mundo, concedida por la Joint Commission Internacional, JCI, que lo ubica en el selecto grupo de 588 instituciones de salud más importantes del mundo, y la quinta en Colombia en obtenerlo.

“Este nuevo logro nos compromete a seguir trabajando sin tregua para hacer visible nuestro propósito superior: preservar la salud y la vida, entregando siempre una atención humanizada y de excelencia” afirma el doctor Rafael González Molina, Gerente General del Centro Médico Imbanaco

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EL PREMIO CEMEX

El Premio Obras CEMEX se celebra en distintos países donde la Compañía tiene presencia, invitando a arquitectos, ingenieros y otros profesionales de la industria a participar registrando sus obras construidas con productos CEMEX.

BUENOS CIMIENTOS

Lo que comenzó en agosto de 1976 como un pequeño edificio de dos pisos con consultorios, construido por 28 médicos profesores de la Universidad del Valle, hoy es uno de los complejos médicos más desarrollados del país.

El Centro Médico Imbanaco es la primera institución en suroccidente del país con la máxima acreditación internacional, otorgada por la Joint Comission International, JIC. No sólo es una de las pocas instituciones acreditadas en Colombia, sino que, además, ostenta importantes reconocimientos, como el Premio Colombiano a la Calidad de la Gestión 2007 y el Galardón Nacional Hospital Seguro en sus cinco versiones (2010 – 2011 – 2014 – 2016- 2018), además de la Acreditación Internacional por el Colegio Americano de Patólogos (CAP) y la Federación Europea de Inmunogenética para el Laboratorio Clínico, entre otros reconocimientos.

Todo de la mano de un enfoque gerencial centrado en las personas y orientado a ofrecer servicios de calidad, con el impulso de grupos médicos altamente especializados cuya finalidad es la seguridad del paciente.

Atiende en promedio a 35.000 pacientes mensuales, de los cuales el 10% corresponde a patologías de alta complejidad y el 90% a los otros niveles de atención. Cuenta con más de 400 médicos especialistas, cerca de 2.500 colaboradores, además de personal de consultorios y firmas outsourcing. Gente comprometida y con vocación de servicio, dispuesta a seguir caminando en pos de nuevos sueños.

ARQUITECTURA HUMANIZADA

La arquitectura hospitalaria, desde una perspectiva más amplia, sobrepasando los limites netamente funcionales y normativos, se refleja en la Nueva Sede Principal, del Centro Médico Imbanaco, que, con su diseño, se enfoca a la humanización de la arquitectura adoptando el concepto de Healing Environment o arquitectura terapéutica.

A diferencia de la construcción convencional, de hospitales con pasillos blancos o en ladrillo limpio, inexpresivos e interminables, los nuevos espacios transmiten sensaciones positivas a los pacientes mejorando la experiencia durante la permanencia en el centro.

Las salas de espera, donde pasan mucho tiempo los usuarios, se asimilan a espacios del hogar, que rápidamente son apropiados por el paciente como "espacio personal", recuperando la seguridad que esta sensación provoca, evitando generar, lo que el doctor Stephen Porges, de la Universidad de Illinois, señala como "varias características en el entorno médico desencadenan una reacción de defensa.”

Los cambios significativos en el ambiente hospitalario generan incertidumbre y una reacción del sistema nervioso. Se activa el sistema de defensa (simpático) lo que genera ansiedad y afecta notablemente la disposición del paciente a la intervención terapéutica.

Por el contrario, diseños amables, con espacios relajantes, evitan la activación del sistema simpático y el estado emocional cambia al predominio del sistema de tranquilidad (parasimpático) que lleva al paciente a un estado más receptivo, comprometido y dispuesto a la intervención del equipo de salud.

Los ambientes, tanto externos, como internos, de la Sede Principal, del Centro Médico Imbanaco, reúnen estas características de arquitectura terapéutica y que ya varios estudios han demostrado su contribución al logro de mejores resultados en la salud.