16 · marzo · 2018

Con el verano y la ola de calor: los cálculos renales, otra amenaza

Cali es una de las ciudades en Colombia con más alta incidencia. La temperatura, la baja ingesta de líquidos y las dietas altas en grasas, entre las principales causas. La ola de calor, por la temporada de verano que comienza, eleva el riesgo.

Llegó el verano y las temperaturas pueden alcanzar los 33 grados centígrados. En algunos municipios estas pueden llegar a los 36 grados, según las autoridades climáticas. Para los especialistas la “ola de calor” en esta temporada, se convierte en una amenaza para la salud, por una posible “resaca”. A la baja ingesta de agua, se suma la deshidratación por el calor, (sudoración) lo que deja al organismo con un déficit.

“El calor de estos días es muy intenso y como no hay suficiente consumo de líquidos se favorece la concentración de sustancias que se cristalizan formando los cálculos en los riñones”, señaló el doctor Jorge Eduardo Sejnaui, urólogo, del Centro Médico Imbanaco.

Según el especialista, los caleños no son proclives al consumo de agua o líquidos durante el día, y esto, sumado al calor intenso, favorece la formación de los cálculos, por eso Cali es una de las ciudades de mayor incidencia de esta enfermedad, en Colombia.

Los cálculos son masas duras, como piedras, que se forman sobre todo con la saturación de sales en la orina y  otras sustancias como el calcio y el ácido úrico y que pueden causar dolor intenso (cólico renal), obstrucción en el flujo de la orina, hemorragias e infecciones en las vías urinarias.

“El dolor agudo obliga a consultar y dependiendo del estado debemos considerar la mejor alternativa. A la mayoría le damos un tratamiento con medicamentos y a los más graves a manejo quirúrgico” señaló el doctor Sejnaui.

El tamaño de los cálculos puede variar de 1 milímetro, imperceptible, hasta tres centímetros o más. Los más pequeños no producen molestia alguna. Los grandes causan dolor intenso en la parte baja de la espalda que irradia hasta el abdomen y la pelvis, como lo refirió la mayoría de los pacientes que ingresó en las últimas horas.

Otros síntomas incluyen nauseas, escalofríos, fiebre y sangre en la orina. Los cálculos pueden provocar también una infección en las vías urinarias porque, al obstruir el  flujo de la orina (hidronefrosis), las bacterias quedan atrapadas allí causando la infección.

Según los especialistas, los cálculos que no causan síntomas se pueden descubrir causalmente en un análisis rutinario. Los cálculos grandes que producen dolor se detectan por los síntomas del cólico renal o por medio de una radiografía.

Cali, por el clima, es una de las ciudades de mayor incidencia de la enfermedad. Unas 200 mil personas tienen cálculos y la mayoría no lo sabe. Por cada tres hombres con la enfermedad hay dos mujeres que los padece.

Según el nefrólogo Carlos Mejía entre un 60% y 70% de los casos presenta síntomas como un agudo dolor tipo cólico, intenso e incapacitante, acompañado de malestar general y a veces orina con sangre.

“En otros casos se manifiesta con infecciones urinarias repetitivas sin causa, o ardor y dificultad para orinar. En casos más graves y por falta de tratamiento se pueden llegar a la falla renal, la pérdida del riñón y a en algunos casos el paciente debe someterse a diálisis (tratamiento médico que elimina artificialmente las sustancias tóxicas que el riñón no puede eliminar)", dice el doctor Mejía.

Si el cálculo es de menos de dos centímetros el tratamiento más común es la litotricia extracorpórea. Se trata de una máquina con la que se apunta al cálculo usando los rayos x como guía y luego se le bombardea con una energía similar al ultrasonido, hasta fragmentarlo en trozos que puedan ser eliminados en la orina. 

La tecnología Duet utiliza dos cañones que en forma simultánea disparan ondas de choque sincrónicamente “atacando” el cálculo desde dos ángulos diferentes, lo que reduce el tratamiento a tan sólo 15 minutos. Los equipos convencionales requieren, en promedio, de una hora.

También contamos con una novedosa técnica quirúrgica endoscópica mínimamente invasiva, la cual permite acceder a todas las cavidades del riñón y del uréter, con el uso de un instrumento flexible y por medio de una fibra láser que pulveriza los cálculos para limpiar las vías urinarias, de estos fragmentos.

“Esta tecnología nos permite tratar la obstrucción del riñón a través de un procedimiento que es muy sencillo, más seguro y al mismo tiempo muy eficaz”, dice el doctor, Luis Javier Aluma, urólogo, del Centro Médico Imbanaco.

PREVENCIÓN

Los especialistas recomiendan tomar por lo menos dos litros de agua al día (unos ocho vasos sin incluir la sobremesa). Para quienes están en especial riesgo y se deshidratan fácilmente por trabajar con altas temperaturas como hornos de panaderías, fundiciones, talleres de soldadura o por su oficio permanecen mucho tiempo en la calle, expuestos al sol. Bebidas como las gaseosas o las sodas no son convenientes por su alto contenido de carbonato.

Evitar el alcohol. Las bebidas alcohólicas son generalmente ricas en calcio, oxalato y guanosina (que se metaboliza a ácido úrico). Así mismo, son altamente energéticas (ricas en calorías vacías, es decir, no nutritivas).

“Existe una relación lineal entre el consumo de alcohol y la elevación de ácido úrico tanto en sangre como en orina. El alcohol incrementa también los niveles de calcio, fosfato y magnesio en la orina”, señala el urólogo del Centro Médico Imbanaco.

Cuando los cálculos producen obstrucción urinaria o infección puede desencadenar en daño de la función renal y llevar al paciente a diálisis y trasplante de riñón. Un 20% de los pacientes presenta hidronefrosis (inflamación del riñón) lo que predispone a la falla renal o daño de los riñones.

Por eso, según los médicos, por estos días cuando suben las temperaturas y cuando el cuerpo tiende a deshidratarse, más de lo común, con sólo aumentar la ingesta de agua durante el día puede prevenirse los cálculos, una de las enfermedades más dolorosas.