29 · julio · 2019

¿Cómo reconocer la displasia de cadera en niños?

En Colombia se presenta una incidencia de 10.9 por cada 1000 recién nacidos vivos. La mayor incidencia ocurre en bebés primogénitos de sexo femenino con antecedentes de un familiar cercano con este trastorno, según estudio del Stanford Children’s Health.

La displasia de cadera es una alteración del desarrollo del acetábulo a nivel de la articulación coxo femoral, esta no permite una adecuada congruencia entre los mismos; comprometiendo tanto estructuras como tejidos blandos, afirma la Dra. Melissa Rosero especialista en ortopedia pediátrica del Centro Médico Imbanaco.

El acetábulo es la porción articular cóncava de la superficie de la pelvis, formada por el ilion, el isquion y el pubis, a la cual se le articula la cabeza del fémur, con lo que finalmente se forma la articulación de la cadera.

Se deben tener presentas algunos síntomas que puede ir presentando el paciente que la padece; entre los más comunes se encuentran:

  • La pierna puede parecer más corta del lado de la cadera luxada.
  • La pierna de lado de la cadera luxada puede girara hacia afuera.
  • Los pliegues en la piel del muslo o glúteos pueden parecer desparejos.
  • El espacio entre las piernas puede parecer más ancho de lo normal.

Estas características varían de acuerdo a los casos presentados; un bebé que padece dicha patología puede tener una luxación de cadera parcial o total; luxación se refiere a la lesión en la que una articulación se desplaza de su posición normal; dicho incidente significa que la cabeza del fémur se desliza en forma parcial o total hacia afuera del cotilo, enfatiza la especialista del Centro Médico Imbanaco.

 

¿Cómo se diagnostica?
De acuerdo al tipo de displasia que se evidencia puede diagnosticarse por medio de examen físico o ayudas especializadas como la ecografía articular de cadera que se recomienda hacer antes de los seis meses del menor, en caso de haber pasado este tiempo, se debe tomar una radiografía de cadera.

Afirma la especialista de la Institución que esta patología se presenta con mayor frecuencia en mujeres; en una relación de 5 a 9 niñas por cada niño recién nacido. Hay algunos factores de riesgo asociados a esta cómo:

La presentación intrauterina en podálica, hace alusión al momento en el que la posición del bebé es sentado durante todo el embarazo y no logran cambiarla. Esta condición de postura es factor de riesgo para presentar displasia de cadera.

La macrosomía fetal, este término se usa para describir el desarrollo o tamaño excesivo del cuerpo, como en el caso de un recién nacido con un peso por arriba del promedio. La fisiopatología de la macrosomía está relacionada a la condición materna o a la condición del desarrollo fetal.

El oligohidramnios, se refiere a la cantidad reducida de líquido amniótico; esto se asocia con complicaciones maternas y fetales. El diagnóstico se hace a través de una ecografía que permite medir el volumen del líquido amniótico.

Dentro de los factores de riesgo, se asocia además el embarazo gemelar y la historia familiar con displasia de cadera.

Por último, la Dra. Melissa Rosero especialista en ortopedia pediátrica del Centro Médico Imbanaco asegura que los tratamientos se realizan de acuerdo a la edad y al tipo de displasia, cuanto antes se inicie, mayor es la posibilidad de una buena respuesta y una curación completa. En menores de 6 meses el tratamiento consiste en un arnés o correas de Pavlik, la cual es un dispositivo compuesto por unas correas que van sujetas a una especie de faja que rodea el pecho del bebé. La duración del tratamiento es variable ya sea de 2 a 4 meses, hasta que se logre ajustar el fémur en la cadera. Con esta técnica se resuelven hasta un 90% de los casos. Adicionalmente, se pueden implementar ayudas quirúrgicas.