10 · julio · 2018

Centro Médico Imbanaco, recibe por quinta vez consecutiva: Premio al hospital más seguro del país

El “Galardón Nacional Hospital Seguro", reconoce a las instituciones de salud más destacadas en la implementación de programas y políticas de seguridad y de calidad en la atención de los pacientes.

Por quinta vez consecutiva, el Centro Médico Imbanaco, obtuvo el “Galardón Nacional Hospital Seguro, ACHC 2018” y se convierte en la única institución de Colombia en recibir los cinco galardones otorgados, hasta el momento, por la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, ACHC. La ceremonia de premiación tuvo lugar en el Centro Internacional de Negocios y Exposiciones, Corferias, en Bogotá, en el marco de la “Feria Internacional de la Salud Meditech.”

Una visita de auditoría y la calificación por el jurado internacional ratificó el sostenimiento de los estándares de calidad y nuestra condición de hospital seguro, confirmando así el “Galardón Nacional Hospital Seguro 2018”. Junto al Centro Médico Imbanaco, renovaron el Galardón, el Hospital Infantil Los Ángeles, de Pasto y el Hospital General, de Medellín.

El Premio reconoce y destaca, ante el sector Salud de Colombia y de Iberoamérica, el conjunto de fortalezas logradas por la institución ganadora, en la mejora continua de la seguridad en beneficio de sus pacientes, colaboradores y la sociedad en general. De los 18 hospitales y clínicas que se postularon en la versión 2018 fueron galardonadas tres nuevas instituciones: el Hospital San Pedro, de Pasto, y las clínicas del Rosario y Universitaria Bolivariana, de Medellín.

“Esta nueva distinción es el reconocimiento a un trabajo consistente, a una política y cultura institucional y a nuestro compromiso con la calidad y la seguridad en beneficio de nuestros pacientes”, dijo el Gerente General, Rafael González Molina, al recibir el Premio.

Entre los ítems tenidos en cuenta para la selección de los ganadores están los fundamentos estructurales para la seguridad; liderazgo, alineación y cultura de la seguridad; gestión de la seguridad del paciente; y gestión de la seguridad para el cliente interno. El Premio promueve procesos de mejoramiento de la seguridad en las instituciones hospitalarias, fomenta la búsqueda de niveles de excelencia y reconoce cuales alcanzan los mayores logros en el mejoramiento de la seguridad del paciente, prevención, detección oportuna y corrección de eventos o accidentes.

“Nuestro trabajo diario consiste en implementar políticas y protocolos tendientes a disminuir los riesgos, para ofrecer mayor seguridad a nuestros pacientes. Es un esfuerzo diario de nuestros grupos médicos y colaboradores”, enfatizó el doctor González. (Ver recuadro: “Eventos adversos y seguridad del paciente”)

El Centro Médico Imbanaco se consolida como una de las instituciones más importantes del país, por su desarrollo tecnológico y científico y su grupo médico de 400 especialistas. Cuenta con servicios y equipos médicos pioneros en áreas como cardiología, ortopedia, radiocirugía, trasplantes, medicina reproductiva, laboratorio clínico e imágenes diagnósticas.

Realiza cada año unas 22 mil cirugías y recibe unos 80 mil pacientes por urgencias. Cuenta con la acreditación nacional en salud, el Laboratorio Clínico y de Patología la acreditación internacional por parte del Colegio Americano de Patología y la acreditación internacional por parte de la Federación Europea de Inmunogenética. Se ubica en el puesto 12 entre las mejores instituciones de salud de Latinoamérica, en el ranking 2017 de la Revista América Economía.

“Nuestros indicadores de seguridad son similares a las calificadas como mejores instituciones en el mundo. Nuestro Programa de Seguridad del Paciente lleva 18 años y es pionero en Colombia y referente para el Ministerio de Salud y las instituciones de salud de todo el país”, señala el doctor Astolfo Franco, director garantía de calidad y de la atención médica.

El año pasado, el Centro Médico Imbanaco, obtuvo “Sello Dorado”, la máxima acreditación en el mundo otorgada por la Joint Commission Internactional, JIC, y el mes pasado ganó el “Premio Obras Cemex 2018, a la “innovación en la construcción”, a su moderna sede principal.

En efecto, en 2016, abrió sus puertas la Nueva Sede Principal, una de las más modernas construcciones en Latinoamérica. En 82 mil metros cuadrados, el complejo médico fue construido con un sistema sismo-indiferente, donde están modernas tecnologías médicas para el tratamiento de las enfermedades más complejas.

“Recibimos con satisfacción el nuevo “Galardón Hospital Seguro”, porque nos confirma que estamos haciendo las cosas bien y trabajamos día a día en el mejoramiento de todos nuestros procesos orientados a nuestros pacientes, para cuidar y preservar su vida”, dijo finalmente, el doctor Rafael González Molina, gerente general, del Centro Médico Imbanaco.

 

EVENTOS ADVERSOS Y SEGURIDAD DEL PACIENTE

 “En un evento adverso los costos y pérdidas son incalculables, el más alto es el sufrimiento: sufre el paciente, sufre la familia y sufre el médico, porque ningún médico quiere hacer daño. Imagínate si hay muerte del paciente”, señaló el doctor José Joaquín Mira, especialista en Seguridad del Paciente, quien hiciera parte de la Organización Panamericana de la Salud, OPS, y hoy es profesor de la Universidad de Elche, en España.

Para el experto y conferencista en una de las versiones del “Simposio Internacional de Seguridad del Paciente – prácticas clínicas sin errores” aunque se ha avanzado en programas de seguridad, los eventos adversos siguen arrojando costos astronómicos para las familias, entidades de salud y para los mismos estados.

“Sólo en España, por ejemplo, hemos estimado que con lo que cuestan cada año estos incidentes se pueden construir 6 hospitales de 300 camas, funcionando los 360 días de año”, señala el doctor Mira.

En Colombia un paciente en cuidados intensivos, con una estancia promedio de 3 días, los costos por atención puede ascender a los 10 millones de pesos. Por una infección nosocomial la estancia puede triplicarse y los costos multiplicarse por 10.

Para la conferencista del Simposio, Dolors Monserrat, coordinadora de los programas de seguridad del paciente de la OPS, “hay un cúmulo de factores que confabulan para que los riesgos sean muy altos: son los grupos médicos,  las pruebas o exámenes, los diagnósticos, las instituciones de salud, los mismos sistemas en cada país  e incluso los pacientes, que están relacionados entre sí y que deben tenerse en cuenta en desarrollo normal de un proceso de atención médica”, dice.

Según la especialista, de acuerdo con un estudio reciente sobre la  seguridad del paciente, llevado a cabo en Estados Unidos, entre 44 mil y 100 mil pacientes mueren en ese país al año, por eventos adversos. “En Estados Unidos y Europa de cada 100 pacientes que ingresan, 10 sufren un evento adverso, la mayoría por medicamentos”, señala la doctora Monserrat.

“Un error en una medicación propicia una reacción orgánica, el paciente puede estar más días hospitalizado. Requerirá otros procedimientos y otros medicamentos que suman costos. El costo de la cama, aparte de que hay otro paciente que necesita esa cama y este es uno de los costos más altos. Sin contar las secuelas o discapacidad que afectarán al paciente y su familia”, enfatiza la médica de la OPS.

La especialista dijo que en Latinoamérica las cifras son un poco más altas y citó el estudio IBEAS (prevalencia de eventos adversos en hospitales de Latinoamérica), un proyecto desarrollado en 2007 por Colombia en conjunto con México, Argentina, que encontró que de cada 100 pacientes que ingresan a un hospital, 12 sufren un evento adverso y la mayoría por infecciones nosocomiales, es decir adquiridas en la institución.

Monserrat y Mira coinciden en que entre el 60% y 70% de estos eventos pueden evitarse y que las instituciones de salud y los grupos médicos deben sumar esfuerzos para ser mucho más meticulosos para evitarlos. 

 

PREVENCIÓN

Según la experta, una sala de operaciones es un espacio muy pequeño y un determinado momento, pero son muchas personas y muchos los elementos que intervienen y pueden ocurrir olvidos de manera frecuente, por lo que es necesario, si esto ocurre, poner una señal de alerta o un protocolo en marcha, con el fin de prevenir la repetición de errores.

En este sentido el doctor Mira señalaba que en los procesos quirúrgicos lo ideal sería implementar con rigurosidad lo que hacen las empresas aéreas con sus “Check List” de vuelo (lista de chequeo). En este caso sería un “Check List” quirúrgico, donde todo quede registrado y detallado antes de iniciar la cirugía y después de terminar,

“Detalles mínimos que parecieran insignificantes, pero que no lo son, desde el nombre del paciente e incluso la parte del cuerpo afectada, por ejemplo cual es la pierna a intervenir, porque cualquiera de los dos detalles puede significar un monumental error”, señaló el especialista español.

“Se han dado casos y ocurren en todo el mundo, como es el olvido de una gaza, una pinza o una aguja dentro del cuerpo del paciente. O en el caso más crítico equivocación de la parte a operar. En estos casos, efectivamente, no hubo rigurosidad en la descripción de los detalles tanto de la intervención como en los elementos requeridos para la misma”, señala el doctor Mira.

Según el especialista, son protocolos que no son complicados y que deben oficializarse y dentro de estos, existen hábitos tan sencillos y tan importantes como, por ejemplo, el lavado de manos antes y después de hacer contacto con el paciente.

“El reporte de incidentes o situaciones puntuales de riesgos (como ocurre en las empresas aéreas) primero para que no vuelvan a ocurrir y, segundo, en caso de presentarse una situación similar, saber qué es lo que debe hacerse”, enfatiza el doctor Mira.