01 · marzo · 2020

La importancia de ser donante

 

  • En Colombia fallecen a diario paciente en lista de espera, siendo el 15 % de estos niños. 
  • Conversa con tu familia el deseo de hacer parte de la donación de órganos. 

 

La empatía es comúnmente definida como “ponerse en los zapatos del otro”. Esta palabra se ha olvidado, con un mundo globalizado, sólo aumenta la preocupación por lo que cada uno siente o vive. Y este egoísmo, sí que se hace presente cuando las personas se ven enfrentadas a situaciones en las que la muerte ronda cerca de algún ser querido, afirma el doctor Jorge Eraso, médico de trasplantes del Centro Médico Imbanaco. 

Cuando un ser querido fallece por muerte encefálica o parada cardiaca, el dolor inunda, y el duelo nubla los pensamientos, al punto de basar cada minuto en lo que sucedió. Hoy, la invitación es pensar que una parte del cuerpo de ese ser querido puede vivir en otro ser humano, salvándole la vida y mejorándole su calidad de vida, brindándole un renacer a él y a su familia. Practicar la empatía es pensar en cuántas vidas se pueden salvar al aceptar donar los órganos de un familiar, es comprender que la vida del ser querido trasciende ayudando y brindando esperanza a una persona que lo necesita. 

 

Al suponer que la sociedad entera practica la empatía, una persona, cuyo corazón está enfermo y en algunos casos agrandado, sin poderse contraer de lo grande que está, esto hace que esa persona viva cada instante de su vida cansado, cada respiración siente que se ahoga y le falta el aire, tiene que vivir así hasta que una persona decida donar un corazón. Lo mismo pasa con una persona que ya no le funcionan sus pulmones nativos, cada respiración es una agonía, esperando poder realizar la siguiente respiración; a su vez, pensar en las personas que por alguna razón ya no les funciona su hígado, tienen que ver cómo su cuerpo se va desnutriendo día tras día, y cómo su abdomen se va hinchando, que en cualquier momento pueden tener un sangrado digestivo o que pierdan su juicio, raciocinio y se deteriore su nivel de conciencia. También todas aquellas personas que día de por medio se tienen que conectar a una máquina de diálisis 4 a 6 horas, viendo cómo su sangre sale de su cuerpo y pasa por esa máquina para que sea filtrada una y otra vez, asegura el doctor Eraso. 

 

Ese sufrimiento se puede aliviar con tan solo dar un SÍ a la donación. El duelo por la pérdida de un ser querido puede ser más llevadero, sabiendo que se ha permitido salvar aproximadamente 55 vidas aceptando la donación de órganos y tejidos.

Entorno a la donación y trasplante de órganos existen mitos que contagian de temor y dudas a personas que desean brindar una voz de esperanza practicando este acto altruista y amoroso. 

A continuación, la doctora Astrid Castaño médica coordinadora de donación y trasplantes del Centro Médico Imbanaco aclara los más comunes:

 

  • ¿La religión permite donar órganos y tejidos? 

 

R/ No existe ninguna religión que se oponga a la donación de órganos. En el mundo cristiano se avala este proceso considerándolo como un acto de amor y caridad. Con respecto a los Testigos de Jehová no debe regirse con preceptos religiosos, sino por su propia conciencia, a no ser que el trasplante a que dé lugar lleve implícito el trasvase de sangre de un cuerpo a otro. Por lo tanto, contamos con donante y receptores de esta religión. 

 

  • ¿En Colombia hay tráfico de órganos?

 

R/ No, ni el cuerpo ni los órganos del donante se venderá bajo ninguna circunstancia ni a ningún precio, en primera instancia es un delito penalizable que pudiera representar hasta 8 años de prisión. Por otro lado, no es posible ya que el donante y receptor requiere de tecnología de alta calidad y sobre todo compatibilidad genética que impide que se pueda realizar este tipo de procesos de manera clandestina. Por último, no hay registro en medicina legal de ningún cadáver con este tipo de procedimiento ilícito

 

  • ¿Van a dejar morir al paciente para la donación de sus órganos?

 

R/ La única forma de ser donante en Colombia es:

Donante vivo: en Colombia sólo se puede donar un órgano par o un lóbulo hepático a familiares en primer grado de consanguinidad o a su cónyuge.

Donante Cadavérico: ocurre cuando el paciente presenta paro cardiaco o muerte cerebral, esta última es una condición de fallecimiento médica y legal, por tanto, irreversible, en donde el paciente fallecido tiene un soporte artificial.

 

  • Si se padece alguna enfermedad o no goza de juventud, ¿se puede donar?

 

  • Todos somos buenos donantes hasta que se demuestre lo contrario.
  • No hay límite de edad, sexo, raza, estrato socioeconómico, religión.
  • Con o sin carnet de donación.

 

  • ¿Las listas de espera se pueden alterar? 

 

El proceso está vigilado por el Instituto Nacional de Salud, acompañado de los programas de trasplantes y personal que intervienen para que este proceso sea posible y se realice de manera transparente.

¿El cuerpo pierde su forma natural?

No, el proceso de donación se hace en las entidades donde el paciente haya sido atendido mediante procedimiento quirúrgicos en el cual se extrae los componentes anatómicos de manera controlada dejando el cadáver visiblemente igual a como estaba, si es del caso, se utiliza reemplazos con prótesis. 

Conozca la historia de Francy Riveros a quien se le diagnosticó cirrosis hepática autoinmune. Se le realizó trasplante de hígado y mejoró su calidad de vida. https://youtu.be/9q8GY0A6QjA

Le puede interesar: https://www.imbanaco.com/especialidad/cirugia-de-trasplantes/

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