24 · mayo · 2021

El asma y el deporte, sí hacen equipo

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias, en la que se obstruyen los bronquios; las causas que la generan son múltiples, entre ellas, genéticas, ambientales, alérgicas, por obesidad, tabaquismo e incluso emocionales. La intensidad de los síntomas es variable y en ocasiones pueden desaparecer por largos periodos; algunos de ellos son tos, opresión en el pecho, pitos o silbidos en el tórax, falta de aire, ahogo, asfixia o disnea.

Teniendo en cuenta los síntomas, una pregunta que surge a menudo es ¿el asma y el deporte, son compatibles? Esta inquietud se la trasladamos a nuestros especialistas de la Clínica Imbanaco Grupo Quirónsalud, al respecto el neumólogo Augusto Rodríguez Flórez nos dice: “primero hay que explicar que existe una forma de asma generada por el ejercicio y requiere un tratamiento específico, se llama asma inducida por ejercicio (AIE). La evidencia médica muestra que los niños y adolescentes con AIE tras un entrenamiento aeróbico significativo, tienen mejoría en los test de provocación bronquial, por lo que es necesario fomentar el ejercicio aeróbico en ellos (carrera, natación, ciclismo, entre otros). Es necesario diferenciar la AIE del asma no controlada exacerbada por el ejercicio”.  Así las cosas, encontramos que, se puede practicar deporte padeciendo asma, siempre y cuando se encuentre controlada y bajo supervisión médica. El ejercicio es un excelente aliado en el tratamiento de esta enfermedad, no obstante, si se presentan síntomas o se atraviesa una crisis, no se aconseja la práctica deportiva “para algunos pacientes es recomendable inhalar un broncodilatador unos 10 o 15 minutos antes del ejercicio” agrega el Dr. Rodríguez.

Practicar deporte es clave para llevar una vida saludable, tal como lo indica el Dr. Rodríguez, esta actividad cobra mayor relevancia si se padece de una enfermedad respiratoria, pues está demostrado que el ejercicio aeróbico realizado de forma rutinaria, contribuye a mejorar el consumo de O2, por lo que, para tener una intervención exitosa, se sugiere dedicarle mínimo 120 minutos semanales, durante al menos 3 meses. Pero si el  ejercicio es demasiado intenso puede constituir un factor de riesgo para la salud en general, estudios comprueban que conductas extremas -sedentarismo o ejercicio intenso exagerado- pueden aumentar el riesgo de mortalidad.

En el deporte de alto rendimiento, como lo mencionamos al principio, algunas modalidades pueden aumentar el riesgo a desarrollar asma, pues la exigencia en el entrenamiento de resistencia extenuante hace que se movilicen grandes volúmenes de aire, generando cambios en el patrón de respiración hacia flujo de aire nasal y oral combinados, dejando la vía aérea expuesta a una mayor cantidad de aire frío, a agentes alérgenos e irritantes, por tanto, en los atletas de élite, el control de la inflamación alérgica de las vías respiratorias podría ser beneficioso, esto deben consultarlo con su médico.

Respecto al tratamiento del asma para deportistas de alto rendimiento, es necesario aclarar que los medicamentos de uso inhalado no producen ni adicción ni daño cardíaco; la Neumóloga Isabel Palacios señala “en todo paciente asmático la terapia es inhalada, es la forma más efectiva y segura de administrar el medicamento porque llega directamente a los bronquios que es donde está el problema; un atleta élite debe reportar tanto los medicamentos orales e inhalados que consume para no tener dificultades de tipo técnico y legal”.

Para concluir nuestros expertos recomiendan al paciente con asma optar por prácticas deportivas de tipo aeróbico, sobre todo la natación pues nadar de manera regular genera una mejora en el flujo respiratorio y por tanto un impacto notablemente positivo en el acondicionamiento físico. Tal como lo afirma la Dra. Palacios, tener asma no es impedimento para realizar deporte, lo importante es tener la enfermedad controlada y sobre todo “es de suma importancia no suspender el tratamiento, con este, lo que se busca es que el paciente tenga una vida lo más normal posible y ello incluye que pueda hacer el deporte de su preferencia y que no tenga restricciones en su vida”