17 · octubre · 2019

Cigarrillos Electrónicos vs Vapeadores

Todos conocemos los efectos nocivos del tabaquismo dado por los cigarrillos de combustión, como enfermedad pulmonar, cáncer, enfermedad cardiaca y enfermedad vascular entre muchos otros. Es la razón por la cual han venido apareciendo como una supuesta alternativa menos nociva los cigarrillos electrónicos y vapeadores.  No obstante la comunidad científica entre ellos la Asociación colombiana de Neumología y cirugía de tórax, la American Thoracic Society, la European Respiratory Society y la Asociación Latinoamericana de Tórax, alertan sobre el creciente uso de este tipo de dispositivos electrónicos tanto en jóvenes como en adultos, en quienes se han venido demostrando consecuencias dañinas para la salud tanto a corto como a largo plazo.

Hay diferentes tipos de dispositivos electrónicos para administración de nicotina. Están los vaporizadores de distintas generaciones, y están los dispositivos ¨Heat not burn¨ o dispositivos sin combustión.

En el caso de los vaporizadores se trata de dispositivos con un contenedor para el aceite a vaporizar que puede tener  sustancias como propilenglicol, glicerina, nicotina, saborizantes y múltiples agentes asociados a cáncer como metales pesados, formaldehido, acetaldehído, acroleínas, acetona, entre muchos otros, confirma la Doctora Isabel Palacios, neumóloga del centro Médico Imbanaco. 

Como se ha visto en los múltiples reportes conocidos, muchos pacientes se han visto afectados por lesiones pulmonares asociadas a su consumo y ha sido generador de exacerbación de enfermedades respiratorias de base como asma y de enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Todo lo anterior sin contar con las lesiones secundarias a quemaduras relacionadas con explosión por el tipo de baterías que tienen algunos de ellos, asegura la especialista. 

En cuanto a los dispositivos sin combustión o ¨Heat not burn¨, lo que se realiza es la inhalación de cigarrillos que no se queman sino que se calientan con el dispositivo, es por ello que no se evidencia la presencia de humo en el consumidor. Sin embargo las mismas asociaciones científicas arriba mencionadas alertan sobre este , en el sentido de que no se trata de una alternativa al uso de cigarrillo, ya que igualmente tiene nicotina, por lo tanto no se ha comprobado que reduzca la adicción, y por otro lado hay evidencia que también tiene altas concentraciones de partículas como acetaldehídos, acrilamidas, metabolitos de acroleínas y formaldehido, conocidas como potencialmente carcinogénicas, enfatiza la Dra. Palacios, neumóloga del centro Médico Imbanaco. 

Es importante aclarar que, no es cierto que estos dispositivos mejoran la función pulmonar, no se recomiendan en población juvenil ni en embarazadas, siendo lamentable el incremento de su consumo en estas personas. 

Finalmente nuestros pulmones están hechos solo para respirar AIRE, cualquier sustancia inhalada distinta a ello es nociva y no hay evidencia científica comprobada de que estos nuevos dispositivos sean seguros, por lo que no se recomiendan. Se debe continuar luchando por espacios libres de humos de cualquier tipo y por políticas que protejan a los jóvenes del inicio de conductas adictivas.