02 · enero · 2021

Bebés prematuros, ejemplo de fortaleza

  • Con tan solo 37 semanas de gestación e incluso antes de las 28 llegan al mundo estos niños que desde el día de su nacimiento son ejemplo de fortaleza y perseverancia

 

Estos chiquitines que desde el vientre de su mamita se convierten en guerreros, que llegan a la vida antes de las 37 semanas de gestación, algunos incluso antes de las 28 y desde su primer contacto con el exterior nos enseñan cómo abrirse paso en este mundo que en sus primeros días se pinta un tanto hostil.

La primera lección la aprenden las mamitas, que miden su fortaleza y su fe, cuando deben aceptar la idea de no tener un embarazo a término que vaya al ritmo normal. Así mismo, las familias que esperan tener al bebé en casa y en cambio, se enfrentan a una separación porque en la mayoría de los casos deben quedarse en la unidad de cuidados intensivos.

Según la Dra. Maria Camila Reyes, Pediatra Neonatóloga de la Clínica Imbanaco Grupo Quironsalud “Los  problemas que tiene un parto prematuro para la madre y para el bebé son múltiples, si este ocurre antes de la semana 28 los bebés tienen muy alto riesgo; entre las enfermedades más comunes están las alteraciones para la succión, hipoglicemia, tienen mayor riesgo de infecciones y de hemorragia cerebral, de ductus arterioso persistente, existen condiciones propias del prematuro y entre más prematuro sea, mayor riesgo va a tener de presentarlas”.

Y es que esa lucha por vivir desafía todos los pronósticos, hace 30 años la vida de un bebé que nacía con solo 25 semanas de gestación no era considerada viable. Hoy en día, gracias a los avances en Neonatología, las posibilidades de sobrevivencia han ido cambiando “En la actualidad los textos hablan de viabilidad a partir de la semana 24, otros de la semana 23, pero hay que tener en cuenta que entre más prematuros sean estos bebés, mayor riesgo de mortalidad y morbilidad (sobrevivir con una serie de condiciones que pueden disminuir la calidad de vida). No siempre un prematuro irá a incubadora (como en algunos casos de prematuros tardíos -semana 34 y 36.6), eso depende de las condiciones  del  nacimiento,  del  tiempo  y  del  peso, caso contrario ocurre con aquellos bebés que nacen por debajo de la semana 34 o con un peso menor de 2000 gramos, que van a tener que pasar unos días en la incubadora, sin embargo, determinar cuántos días estará hospitalizado es imposible para nosotros como pediatras o neonatólogos y como siempre se lo digo a los papás, cada recién nacido es un mundo diferente, cada niño tiene su ritmo” agrega la Dra. Reyes.

 

Respecto a los factores que pueden predisponer un parto prematuro y las probabilidades de retrasarlo, la Neonatóloga afirma que se busca hacer intervenciones desde prevención primaria a través de un buen control prenatal, pues algunos de ellos se pueden modificar como por ejemplo las infecciones maternas, la desnutrición o la obesidad materna. Agrega además que uno de los mayores predictores es haber tenido un hijo prematuro, recalcando una vez más la importancia de hacer un buen seguimiento en el control prenatal.

El desarrollo de la vida del prematuro depende de las comorbilidades existentes, puede que se presenten complicaciones a mediano o largo plazo como retraso en el neurodesarrollo, dificultades para la alimentación y el crecimiento, pero afortunadamente con el advenimiento de todos los avances en neonatología y perinatología, los resultados de los recién nacidos, incluso los más pequeños, en un amplio porcentaje se presentan sin secuelas graves en el largo plazo.

Agrega la Dra. Maria Camila Reyes “En la Clínica Imbanaco Grupo Quirónsalud, tenemos una unidad de cuidados intensivos neonatal que cuenta con toda la tecnología, pero sobre todo un equipo humano experto que pone a disposición de estos prematuros y su familia todo este conocimiento y es una labor que hacemos con mucho amor, los prematuros son dentro de toda la medicina el grupo de pacientes que a pesar de ser tan pequeños y frágiles cada día nos dan lecciones de fortaleza”.