11 · abril · 2021

Actividad física la clave para una vida saludable ¡Vamos a movernos!

De acuerdo a la descripción de la Organización Mundial de la Salud (OMS) “se considera actividad física cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía” y al parecer funciona como “fórmula mágica” para contrarrestar enfermedades y esto, porque el sedentarismo es uno de los más altos factores de riesgo en la mortalidad mundial, datos de ese organismo indican que el 6% de las muertes registradas en todo el mundo están asociadas a la inactividad física, además de favorecer el cáncer de mama y el de colon (21 – 25%), la diabetes (27%) y la carga de cardiopatía isquémica (30%), entre otras patologías.

Si bien es cierto tener actividad física de forma regular contribuye a un estilo de vida saludable, se hace necesario aclarar que existen diferencias entre esta, el ejercicio y el deporte. Aunque estos últimos son una modalidad de actividad física, esta también contempla situaciones como el juego, el trabajo, las tareas domésticas, movilizarse en medios de transporte activos (bicicleta, patines), mientras que el ejercicio y el deporte tienen unas características y requerimientos específicos encaminados a la consecución de objetivos físicos (plan para su desarrollo, tiempo de práctica, vestuario, habilidades físicas y motoras, entre otras). Así las cosas, es importante no solo intentar tener una actividad física regular con intensidad moderada sino también tener momentos para ejercitarse o practicar un deporte, ello dependerá de la condición y los requerimientos de cada individuo.

Según la edad, estas son las recomendaciones que sugiere la OMS para tener una vida activa y saludable:

Entre los 5 y 17 años de edad:  al menos una hora tres veces por semana con juegos, actividades recreativas o iniciación en alguna disciplina deportiva. La intensidad debe ser de moderada a vigorosa, preferiblemente aeróbica para ayudar a reforzar músculos y huesos.

Entre los 18 y 64 años: al menos 150 minutos semanales a intensidad moderada en actividades recreativas, caminatas o desplazamientos en bicicleta o 75 minutos con actividades vigorosas como la práctica de alguna modalidad deportiva, con ello se podrán mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares, igualmente la salud ósea y el estado de ánimo.

Mayores de 65 años: se recomiendan 150 minutos semanales con actividades a intensidad moderada de tipo aeróbico, para mejorar las funciones cardiorrespiratorias y musculares, la salud ósea y funcional y el estado de ánimo, así como también para reducir el deterioro cognitivo.

La intensidad de la actividad depende de variables como la velocidad, el esfuerzo requerido y el tiempo en el que desarrolle dicha actividad. Así, una intensidad moderada demanda la misma magnitud de esfuerzo y el ritmo cardíaco se acelera de forma perceptible; cuando es vigorosa, requiere un mayor esfuerzo, la frecuencia cardíaca durante su práctica es mayor y genera una respiración más rápida.

Beneficios

Los beneficios que proporciona la actividad física influyen positivamente en aspectos fisiológicos, psicológicos y sociales, a través de esta práctica inviertes en tu salud. Además:

  • Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes y algunos tipos de cáncer (mama, colon, pulmón).
  • Ayuda a combatir el sobrepeso
  • Contribuye a tu salud mental
  • Disminuye el riesgo de osteoporosis y fracturas, pues mejora la salud ósea
  • Mejora la calidad del sueño.

 

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