07 · diciembre · 2016

Pequeños hábitos previenen grandes enfermedades

La mayoría de las personas no sabemos respirar, uno de los hábitos más importantes, que puede prevenir más de una veintena de enfermedades; el infarto, el estrés y el sobrepeso, en alto riesgo.

Cargando…
Link Compartir

Quien respira a medias, vive a medias”, dice una máxima milenaria oriental. Una buena respiración equivale a vida saludable, por el contrario, una mala respiración eleva el riesgo de problemas cardiovasculares, como el infarto, el estrés y sus problemas asociados y el sobrepeso.  http://https://www.youtube.com/watch?v=I6fd7TxIIzk

  • Se estima que tres de cada cinco personas no respira de manera adecuada. “Vivimos  tan de prisa que no tenemos  tiempo ni para respirar, y nos olvidamos que gracias a la respiración vivimos”, dice la doctora Maribel Esguerra, médica laboral, del Centro Médico Imbanaco.

Según la médica,  somos poco o nada conscientes de nuestra respiración y lo ideal es practicar, respirar a conciencia cada vez que se pueda, como si se tratara de una pausa activa.  Ejercicios respiratorios muy sencillos permiten un mayor nivel de oxigenación a todo el cuerpo, especialmente el cerebro, el corazón y los músculos, que necesitan más del oxígeno.

La doctora Esguerra explica, que el grado de oxigenación tiene mucho que ver con nuestra capacidad de entender, de pensar, de reaccionar, y sobre todo, con el manejo de nuestros pensamientos y la respuesta a las situaciones emocionales.

La mayoría de las personas respira a medias, usan solo la parte alta de su tórax e incluso cuando se les pide respirar profundo, se limitan a subir los hombros y pierden gran parte de su capacidad pulmonar al nos distender el abdomen.“Ni siquiera cuando hacemos actividad física, porque estamos sumidos en las preocupaciones de lo que viene enseguida y detenemos la respiración, hacemos ´pequeñas apneas´ que pierden los beneficios del ejercicio y afectan nuestros órganos”, dice la especialista.

Cuando no respiramos adecuadamente por un tiempo más o menos largo, “suspiramos” para así compensar la deficiencia de oxígeno.

Según la doctora Esguerra, los hábitos saludables son aquellas conductas y comportamientos que tenemos asumidos como propios y que inciden de forma directa en nuestro bienestar físico, mental y social. 

“Seamos honestos, a todos nos gustaría llevar una vida más saludable. Hacer ejercicio, llevar una dieta balanceada y pasar más tiempo al aire libre, son cosas que quedan muy bien en nuestra lista de metas para el año, pero que no tardan mucho en chocar con la realidad”,asevera la médica.

Según la especialista, la acumulación de exigencias laborales y personales inmediatamente, ocupa toda nuestra atención y nuestra prioridad, y “la posibilidad de vivir de forma más saludable queda descartada a un segundo plano hasta tanto tengamos ´más tiempo´ o ´estemos menos estresados´”, señala.

De acuerdo con la doctora Esguerra, este proceder es una especie de trampa que hacemos mientras continuamos aplazando nuestra salud como prioridad. “Es muy importante que podamos encontrar la llave para lidiar con el estrés y desempeñarnos de forma más eficiente en la oficina y en la casa”, enfatiza.

 “Tener más energía, procesar eficazmente las tensiones, estar más concentrados, tomarse menos días por enfermedad, nos hacen, automáticamente, más productivos. Estos son apenas algunos de los beneficios que aportan las prácticas saludables que ayudan a mejorar nuestro rendimiento”, dice la médica laboral, del Centro Médico Imbanaco. (Ver recuadro: “Palabras y pensamientos positivos.”)

La promoción de prácticas y recursos que benefician a la salud quienes laboran es, además, uno de los requisitos que solicita la Organización Mundial de la Salud (OMS) para considerar a la empresa como un ambiente de trabajo saludable.

Existen infinidad de iniciativas que pueden considerarse como promoción de hábitos saludables en el trabajo. Las cuatro siguientes son apenas una muestra de ellas, aunque ocupan un lugar relevante en tanto que se ha podido comprobar que realmente acarrean un beneficio para la salud física y mental de quienes las practican.

Sedentarismo

La falta de ejercicio es considerada como una de las prácticas contrarias a la salud como un flagelo en el mundo. Alrededor de un 60% de la población no realiza la cantidad de actividad física mínima. “Esta es una de las principales causas para que se haya disparado el porcentaje de personas que sufren obesidad y, a su vez, enfermedades coronarias”, señala la especialista.

El sedentarismo es una consecuencia directa de la forma en que se ha desarrollado la vida moderna en las grandes ciudades y el ámbito laboral es un gran responsable: muchos trabajos exigen que sus empleados realicen sus tareas estando sentados y sin trasladarse.

“Es ya un problema complejo y son muy pocas las empresas que promueven entre sus empleados la práctica de ejercicio físico y las pausas activas, para  contrarrestar los efectos negativos del sedentarismo sino que se incorpora un hábito importante para la salud”, dice la especialista.

Según la doctora Esguerra, resalta que uno de los hábitos saludables más efectivos, científicamente comprobado, es la meditación, para combatir el estrés de horas acumuladas de trabajo. 

Se trata de un método sencillo capaz de combatir la depresión, el miedo y la ira y elevar los índices de satisfacción y felicidad.

Un estudio llevado a cabo en el Reino Unido, encontró que treinta minutos diarios de meditación durante tres meses fueron suficientes para que un grupo de empleados lograra bajar su nivel de ansiedad. “Se trata de uno de los recursos más innovadores dentro de los hábitos saludables en el trabajo”, señala la doctora Esguerra.

Tanto en la meditación como en el ejercicio – dice la especialista -  logramos hacer conciencia de la respiración, respirar es una función corporal involuntaria y a su vez puede ser voluntaria”.

Según la médica, la respiración se gestiona en el inconsciente, mediado en nuestro organismo por el sistema nervioso autónomo, pero en cualquier momento podemos tomar los controles y conscientemente cambiar la forma en que respiramos.

Si hacemos de la respiración un hábito consiente, podemos hacer nuestra respiración superficial o profunda, rápida o lenta, ya que estamos respirando todo el tiempo.

“Lo especial de este sistema de doble control es que podemos cambiar la forma en que respiramos, y ver cómo la respiración influye en nuestro cuerpo”,enfatiza la médica laboral.

Indica la especialista, que la respiración controlada, también, conocido como “respiración rítmica“, “respiración diafragmática” y “respiración profunda“, ha sido durante mucho tiempo una característica de las prácticas de salud orientales.

Alimentación sana

Existen miles de artículos sobre los beneficios de una buena alimentación para la salud y alientan a las empresas incluir en los menús alternativas saludables, como ya se lleva a cabo en muchas de ellas.

“Respetar los horarios y los tiempos de las pausas para almorzar, comer con tranquilidad y alejado del escritorio, no sólo permite hacer una mejor digestión, sino que da al trabajador la posibilidad de descansar de sus tareas y bajar su nivel de estrés”,asevera la doctora Esguerra.

Respetar todas las comidas y de una forma balanceada, sumado a un reposo adecuado, es clave para conservar la energía a lo largo del día. Además se evita el desarrollo de enfermedades como la obesidad y la diabetes.

 


Noticias recientes