28 · febrero · 2017

Mes internacional del Cáncer de Colon: Uno de los más comunes y de más fácil diagnóstico

El Cáncer de Colorrectal es el segundo más frecuente en mujeres y el tercero en hombres, en el mundo. A partir de los 50 años de edad se aumenta el riesgo de la enfermedad.

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El cáncer colorrectal es el segundo más frecuente en mujeres y el tercero en hombres, en el mundo. En Colombia, cada año 5.663 personas se enferman y 3.207 mueren por este tipo de cáncer. En Cali, según el registro poblacional de la enfermedad, la incidencia alcanzó cifras hasta de 14 por 100.000 habitantes, para ocupar el tercer lugar.

“La mayoría de los cánceres de colon se desarrollan a partir de pólipos adenomatosos que se originan en la parte más superior del colon, en la mucosa”, señala la doctora, Sandra Avendaño, coloproctóloga, del Centro Médico Imbanaco.

El cáncer de colon es un tumor maligno que se desarrolla en la parte final del tubo digestivo. Los tumores aparecen cuando las células comienzan a dividirse y crecer sin control. Cuando dichas células están ubicadas en el colon o recto, se habla de cáncer de colon o colorrectal.

El colon o intestino grueso es la parte final del tubo digestivo, mide aproximadamente 1.5 metros. En su parte inicial (colon ascendente y transverso), cuya función es absorber agua y electrolitos (sodio, potasio, etc.), y la segunda mitad (colon descendente y recto), se encarga de almacenar las materias fecales hasta su expulsión por el ano.

De acuerdo con la coloproctóloga, el crecimiento del tumor se inicia por cambios genéticos en un proceso paso a paso, con el paso de los años. Los factores de riesgo son la edad, a partir de los 50 años se aumenta el riesgo y en la medida que aumenta la edad, el riesgo es mayor.

La historia de haber tenido pólipos, enfermedad inflamatoria intestinal o antecedentes familiares de cáncer de colon y recto, estos son factores de riesgo de desarrollar la enfermedad”, asevera la doctora Avendaño.

Los hábitos de vida también son factores importantes para el desarrollo de la enfermedad. El consumo de carnes rojas, más de 100 gramos por día (18%) los embutidos (17%), el alcohol y el cigarrillo (53%) y la obesidad.

“En los países donde se realizan campañas de prevención, las  muertes han disminuido considerablemente. La edad es uno de los factores más importantes, pues el 90% de los casos inicia después de los 50 años y este riesgo aumenta a medida que avanza la edad”, afirma la doctora Avendaño, coloproctóloga 

Según la especialista, el cáncer de colon puede prevenirse con la detección y resección de pólipos que son pequeños tumores precancerosos. El 90% de los casos aparece en personas que no tienen herencia para desarrollarlo.

Solo un 5 a 10% de los canceres de colon se desarrollan en personas con antecedentes personales y familiares de cáncer de colon o pólipos”, dice la doctora Avendaño.

En la parte más interna del colon (mucosa) pueden aparecer pólipos o abultamientos. Estos que inicialmente son benignos; en un período de cinco a diez años, pueden convertirse en cáncer hasta en un 30%  de los casos.

Por tanto – señala la coloproctóloga - es conveniente, a través de una colonoscopia, detectarlos cuanto antes y extirparlos, para evitar su riesgo potencial de convertirse en un cáncer. Esta es la principal manera de prevenir el cáncer de colon.

Como estos pólipos no dan síntoma alguno y generalmente aparecen después de los 50 años, es conveniente realizarse este examen a los 50 años y luego cada 10 años.

En estados más avanzados de la enfermedad los síntomas son, deposiciones con sangre, cambios en el hábito intestinal (estreñimiento o diarrea) en personas que previamente tenían un ritmo intestinal normal, dolor abdominal, perdida inexplicable de peso, heces fecales en forma de “cinta” y anemia, por la cual puede llevar a cansancio extremo.

Si usted padece de alguno de estos síntomas solicite a su médico una colonoscopia. (Ver recuadro: “Pruebas de detección”.)

La causa exacta de la aparición de la enfermedad no se conoce, pero hay unos factores considerados de riesgo para desarrollarlo: ser mayor de 50 años. Con la edad, aumenta el riesgo de aparición de pólipos en el colon.

Si un familiar cercano (abuelos, padres, hermanos) ha padecido la enfermedad, es posible su transmisión por vía genética. Igualmente, si  la persona ha padecido la aparición de pólipos o cáncer, se incrementa el riesgo de un nuevo tumor.

“La enfermedad inflamatoria intestinal: colitis ulcerativa o enfermedad de Crohn. En estas enfermedades, la inflamación crónica del intestino grueso, aumenta el riesgo de cáncer de colon”, agrega la doctora Avendaño.

La enfermedad, también, se asocia a dietas ricas en grasas animales (carnes rojas) y pobres en fibra. 

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, con base en sus conclusiones en la "literatura científica acumulada", examinada por un grupo de trabajo de 22 expertos de 10 países y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), concluye que cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida cotidianamente, aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en un 18%.

“Como carne transformada o procesada se entiende aquella transformada por salado, maduración, fermentación u otros procedimientos destinados a realzar su sabor y mejorar su conservación",señala la especialista del Centro Médico Imbanaco.

Así mismo, el consumo de carnes rojas en exceso, todos los tipos de carne provenientes de tejidos musculares de mamíferos, incluyendo la carne vacuna, porcina, ovina, equina y caprina, es decir una porción diaria (100 gramos) por largo tiempo, aumentaría el riesgo potencialmente, en un 17%.

Por el contrario, el aumento en el consumo diario de alimentos ricos en fibra como frutas y vegetales puede disminuir el riesgo de desarrollar la enfermedad hasta en un 40%.

La obesidad y el sobrepeso, también, aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de colon. A mayor índice de masa corporal, mayor es el riesgo que va desde un 7%  El alcohol y el tabaco, facilitan el desarrollo de pólipos en la mucosa del colon, que son los precursores del cáncer. El tabaco aumenta el riesgo en un 18% y el alcohol hasta un 53%, dependiendo de la cantidad que se consuma diariamente.

Si una vida sedentaria y no realizar ninguna actividad física, también, aumenta el riesgo, aquellas personas que realizan actividad física, por lo menos 30 minutos al día, unas cinco veces a la semana, pueden reducir el riesgo de cáncer colorrectal en un 20%

Lleve diariamente una dieta alta en fibra por lo menos 5 porciones al día (cereales, legumbres, frutas y verduras). Disminuya el consumo carnes rojas, solo se recomienda una vez a la semana. Reduzca igualmente los azucares o dulces. Evitar el consumo de alcohol y cigarrillo.

 

PRUEBAS DE DETECCIÓN

El Ministerio de la Protección Social desde el año 2006 implemento el programa de prevención de cáncer de colon y todos las personas tienen derecho a que se les realice alguna de estas pruebas independientemente del régimen de salud al que pertenezcan. 

  • Sangre oculta en heces: Con Inmunoquímica, es examen de laboratorio que permite ver la sangre oculta. No necesita una dieta especial, solo una muestra de materia fecal que permite detectar hasta en un 40% la presencia del cáncer. Si la prueba es positiva, es decir si se observó sangre en las heces, se debe realizar una colonoscopia total.

    Dentro de la ley, se establece este examen cada dos años y la colonoscopia cada 10 años.

  •  Colonoscopia Total: Es el método ideal para detección de cáncer de colon. Se hace por medio de un equipo llamado colonoscopio, que permite observar el recto y el colon en su interior y al médico determinar la posible presencia de un cáncer o de pólipos. 

    Si los pólipos son resecados tiene indicación de retirarlos inmediatamente evitando la progresión de estas lesiones a cáncer de colon. Este examen está indicado en personas de 50 años o más y que no tengan síntomas. Si es normal, la recomendación es repetirlo cada 10 años. En personas con síntomas está indicado, aunque sean menores de 50 años.

    Si durante la colonoscopia el médico observa una lesión sospechosa, procederá a extraer una pequeña muestra de tejido (biopsia)  que deberá ser analizada para poder confirmar o descartar la existencia de un cáncer.