30 · January · 2018

La meditación: Una herramienta saludable, contra las enfermedades.

Además de la depresión, la meditación es útil para el manejo del dolor crónico, la hipertensión arterial, los problemas gastrointestinales asociados a estrés, problemas del sueño, pánico y ansiedad, entre otros.

La meditación se ha convertido en una alternativa para combatir, sin medicamentos, problemas tan complejos como la depresión o enfermedades crónicas, como el dolor, la hipertensión arterial, los problemas gastrointestinales asociados a estrés, problemas del sueño, pánico y ansiedad, entre otros.

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, la depresión, será en 2020 la segunda enfermedad que genere mayor carga a nivel mundial. Estudios llevados a cabo en Estados Unidos y Canadá hallaron que el 17% de la población ha reportado síntomas depresivos en los últimos seis meses y que entre 18 y 22% de las mujeres y 7 a 11% de los hombres sufrirán depresión clínica en algún momento de su vida.

Uno de los hallazgos recientes encontró que los antidepresivos no proveen una cura a largo plazo, puesto que suprimen los síntomas, pero no tratan la causa. De hecho, se demostró que el 50% de los pacientes que dejaban los antidepresivos, al sentirse mejor, recaía versus, un 20% de quienes los continuaban.

La recomendación, entonces, era tomar los antidepresivos de manera indefinida, pero los estudios encontraron que entre el 30 y 40 % de los pacientes los dejaban por múltiples razones entre ellas embarazo, lactancia y efectos secundarios.

Ante este problema se inició la investigación acerca de qué terapias eran las más efectivas para estos pacientes y se encontró que aquella con mayor resultado era la terapia cognitiva, con una eficacia equivalente a la de los antidepresivos y con riesgo de recaída menor si se iniciaba desde el diagnóstico y se continuaba.

Sin embargo, los estudios demostraban que una vez terminaba la terapia, había nuevamente riesgo de recaída. Entonces se decidió estudiar más a fondo y buscar una metodología que fuera costo-efectiva, debido a que asistir a terapia indefinidamente conlleva a altos costos tanto para el sistema de salud, como para el paciente.

Según la doctora María Amelia Bueno, médica ayurvédica, desde el paradigma científico, con la terapia cognitiva se hace el abordaje a las personas acerca de cómo funciona la mente y qué sucede con los pensamientos y las emociones, mientras que las técnicas de meditación mindfulness “son las herramientas mediante las cuales se puede lograr que la persona cambie la relación con sus emociones y sus pensamientos, aceptándolos y viéndolos como eventos mentales que llegan y se van más que como realidades”, señala la médica.

La doctora María Amelia explica que el mindfulness es prestar atención a propósito, en el momento presente y sin juicios a las cosas tal cual como son. Esto se logra mediante técnicas que promueven la capacidad de hacer consciencia de lo que se vive momento a momento: pensamientos, sensaciones y emociones y entrenar la capacidad de decidir hacia dónde dirigir la atención.

“El mindfulness permite que las personas que tienen riesgo de recaída de depresión, aprendan varias cosas, entre ellas, relacionarse de otra manera con las emociones y los pensamientos que llegan, observar si hay ciertos síntomas físicos o sensaciones corporales relacionados con dichas emociones y pensamientos, y reconocer estos deterioros en el estado de ánimo, antes de recaer y utilizar dichas técnicas para hacer un manejo a tiempo.

La médica ayurvédica explica que es muy similar a lo que tiene el budismo acerca de porqué sufrimos. El budismo dice que sufrimos por la forma como nos relacionamos con los pensamientos. Resulta que puede haber una idea o un pensamiento como “no soy inteligente” que nos llega y tenemos dos opciones. La primera es creer que esta idea es cierta y la segunda es ver esta idea como un evento mental que llega, se queda por un momento y se va, sin juzgarlo, sin agrandarlo o rechazarlo, observando esta idea como lo que es: un pensamiento y nada más. “Y es precisamente esto lo que se hace cuando se hace meditación mindfulness, aprender a observar atentamente lo que nos sucede momento a momento sin identificarse con ello”, asevera la doctora Bueno.

Según la médica, esto es de utilidad no únicamente en depresión, sino en muchas otras enfermedades crónicas e incluso para personas sanas. Los estudios llevados a cabo en meditación mindfulness se extienden a diversos tipos de enfermedades con resultados benéficos estadísticamente significativos, entre ellas el dolor crónico, la hipertensión arterial, los problemas gastrointestinales asociados a estrés, problemas del sueño, pánico y ansiedad, entre otros.