07 · diciembre · 2016

La familia y las tradiciones, la verdadera Feliz Navidad

Los balances, los compromisos sociales, las reuniones, los regalos, el comercio, pueden convertirse en estrés sicosocial y enfermarnos.

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Por esta época, los virus se incrementen por encima del 60% en la consulta de las unidades de urgencias, es habitual. Los cambios de clima es la explicación. Pero cuidado, el bajón anímico, que afecta a tres de cada cinco personas, por esta época,  también se suma, entre las causas.

“Hay unos cuadros de depresión o desánimo, propios de esta temporada, y científicamente, se ha documentado que la situación emocional altera el sistema inmune, hay un bajón de defensas y el organismoestá más expuesto a los ataques de virus o gérmenes”,dice la doctora, Sandra Losada, coordinadora del Programa de Medicina, Mente y Cuerpo, del Centro Médico Imbanaco.

La especialista explica que la época es propicia para cambios bruscos de temperaturas y la exa
cerbaciónde los virus, sólo que éstos encuentran un terreno más abonada en organismos con un sistema de defensasdebilitado.  

“Las consultas por “virosis”, se incrementan por encima del 60%, porque usted se expuso a un cambiobrusco de la temperatura y, coincidencialmente, enfrenta ese ´bajón anímico´, de la temporada decembrina, que pone en jaque al sistema inmune”,reitera la doctora Losada.

 La navidad es una época especial que siempre llega cargada de emociones para todos, niños y adultos. “Las películas de temporada terminan idealizando la percepción de la misma hasta el punto que, en ocasiones, al ver lo distante deestas con la realidad, los adultos terminan dejando la ilusión navideña en manos de los niños y abrazando la depresión como fiel compañía”, señala, Esteban Jaramillo, motivador y conferencista.

Según Jaramillo, las cifras de estrés laboral en Colombia muestran que más del 40% de los trabajadoresson afectados por esta variable, en estas fechas de Navidad y Fin de Año.

Cuenta, el conferencista, que el pico sobrepasa con facilidad este valor, aumentando con ello lasposibilidades de depresión, una afectación que según la Organización Mundial de la Salud, OMS, alcanza a unos 350 millones de personas en el mundo.

Para Jaramillo, el programa de Medicina Mente y Cuerpo, del Centro Médico Imbanaco, ha venidopresentando una tasa anual de crecimiento constante en consultas por depresión y estrés prolongado, en esta temporada de fin del año, en las cuales se identifica claramente la profunda afectación del estadoanímico.

Según los especialistas hay factores disparadores de los estados anímicos depresivos. El fin de año es la época de los balances y no siempre son positivos, las deudas son otro factor de estrés, la carga económicaque, también, significan los compromisos familiares y sociales, los regalos, las reuniones.

“Por esta época se siente de manera especial la ausencia de los que ya no están en casa, es decir que son múltiples los factores que se suman para traer la nostalgia y afectar el estado anímico”, dice la doctora Losada.

“La Navidad está fuertemente influenciada por el sentido comercial y  los medios de comunicación que nos pintas las cenas, las reuniones ostentosas, los grandes regalos, como modelos ideales que no corresponden con nuestra realidad”, dice Jaramillo.

Para el conferencista hay que volver a las tradiciones a la familia, como herramientas  absolutamenteeficaces en el control de tristeza, la angustia, la impotencia al no poder cumplir con las expectativas, la ansiedad y el desánimo, entre otros.

“Aspectos como el obligado consumismo, la hipocresía que sienten en la época, la necesidad de comprarregalos y asistir a múltiples eventos sociales teniendo que mostrar la mejor cara, aumentan el miedo a la frustración y la necesidad de ostracismo”, asevera Jaramillo.

Para el conferencista, es importante hacer un balance de nuestro año encontrando los momentos de uniónfamiliar, con amigos, los de alegría y celebración, de generosidad y plenitud, sin importar en que días del año se presentaron. Hacer acopio de esas cosas buenas que tuvimos durante el año, nos permiten mantener el ánimo arriba y alejar todo signo de tristeza y abatimiento.

“Por otra parte – dice Esteban Jaramillo - así los compromisos laborales sean ineludibles, somos dueños de nuestra experiencia y de la vivencia de la misma, así que tenemos todo el derecho a innovar y decidir quéqueremos hacer con la Navidad, sin poner en juego nuestra estabilidad emocional ni irrespetar nuestroentorno”, dice.


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