08 · agosto · 2017

Dolor de espalda, uno de los más frecuentes y de mayor incapacidad

La condición bípeda del ser humano y las formas de realizar el trabajo, se constituyen en factores naturales para el dolor de tipo mecánico. El sobrepeso u obesidad creciente, el sedentarismo y el estrés, facilitan cada vez más la aparición temprana del dolor de espalda.

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La espalda es una de las áreas del cuerpo más afectada por los dolores, incluso es una de las principales víctimas del estrés. Un dolor de espalda no sólo afecta la calidad de vida, sino que en el 70% de los casos es incapacitante.

Todos padeceremos esta dolencia en algún momento de nuestras vidas, pues la columna es una de las principales víctimas de un mal manejo, merced a las malas posturas o desconocimiento de las posiciones que se debe adquirir: al sentarse, al pararse, al caminar e, incluso, al permanecer de pie.

“Las malas posturas llevan a desencadenar alteraciones de tipo degenerativas. Esta área del cuerpo es una de las más importantes, pues sobre ella gira gran parte del sostén y la motricidad del cuerpo”, señala el doctor Gerardo Casas, ortopedista, especialista en columna, del Centro Médico Imbanaco.

Aunque el origen más común de este dolor suele ser físico, por las malas posturas; los factores emocionales, como el estrés, la ansiedad, la depresión e, incluso, el sobrepeso y el estreñimiento crónico, aparecen, también, entre sus causas.

Mucha gente sufrirá uno o más episodios de dolor lumbar en el transcurso de la vida. En países industrializados esta situación se puede presentar hasta en un 90% de las personas. No estamos muy lejos, pues nuestro entorno está cada vez más globalizado.

“La lumbalgia se define como el dolor, la tensión o la contractura muscular localizados por debajo de la última costilla y por encima del pliegue glúteo con o sin dolor en las piernas”, señala el especialista.

Se considera que la mayoría de estos dolores son de características ´benignas´ casi en un 90% de los casos y solamente un 10% pueden deberse a lesiones específicas, como hernias de disco, infecciones, enfermedades reumáticas, fracturas o procesos tumorales.

El dolor de espalda de características consideradas “benignas”, afecta principalmente el tejido muscular y son desencadenadas por un aumento en la presión de las facetas o articulaciones de las vértebras y es conocido como lumbalgia de origen mecánico.

Las alteraciones  vertebrales que con frecuencia se observan en los estudios de imagen (radiografías, escanografías o resonancia magnética) no se relacionan demasiado con el dolor lumbar de origen mecánico, pues muchas personas que carecen de síntomas presentan estas mismas alteraciones.

Son varias las estructuras que se encuentran en la región lumbar que pueden originar dolor (músculos, ligamentos, facetas articulares, discos intervertebrales o estructuras nerviosas) y es el médico quien a través del interrogatorio, el examen físico y el análisis de estudios paraclínicos, quien determina cuál de ellas aporta principalmente al origen del dolor y planea el tratamiento más apropiado.

“El uso de medicamentos analgésicos, relajantes musculares y formas de terapia se encuentran indicados en la mayoría de los procesos agudos. Las terapias conductuales, mejoramiento del estado físico, modificaciones de las condiciones laborales y psicológicas, son determinantes en el manejo de las lumbalgias recurrentes o crónicas”, indica el ortopedista.

La condición bípeda del ser humano, quien a través de la historia ha modificado la expectativa de vida, las formas de realizar el trabajo y se constituye en factor natural coadyuvante para el dolor de tipo mecánico. El sobrepeso u obesidad creciente, el sedentarismo y el estrés, facilitan cada vez más la aparición temprana del dolor de espalda.

Nuestros hábitos cotidianos, como las malas posturas al leer en el tiempo dedicado al estudio y las condiciones inadecuadas frente a un escritorio, en el trabajo, se cuentan entre las principales causas del dolor relacionado con músculos y articulaciones, según reporte de la consulta médica.

“Una posición incorrecta durante un tiempo significativo, en un trabajo por largas horas frente a una computadora, implica entre otras cosas, una sobre-exigencia de los músculos llamados paravertebrales, que son aquellos colocados a los costados de la columna”, afirma el doctor Casas.

Estos músculos exigidos, por encima de su capacidad de trabajo, terminan por fatigarse y producir dolor, que luego se convierte en una contractura muscular, una reacción del organismo de inmovilizar automáticamente la zona para prevenir una lesión y disminuir el dolor.

En conclusión, “el mejor manejo es el que considera todos los aspectos del paciente: ejercicio, rehabilitación multidisciplinaria, educación, cambios conductuales y el reconocimiento de que cada paciente es un ser individual con condiciones físicas diferentes, trabajos diferentes, creencias y emociones particulares, que hacen que la respuesta al tratamiento también sea individual”, asegura el especialista del Centro Médico Imbanaco.