02 · marzo · 2018

Día Mundial de la Audición: Niños y adolescentes los más afectados por problemas auditivos

“Escuchemos el futuro.... y prparémonos", dice el lema de la Organización Mundial de la Salud, OMS, para celebrar el Día Mundial de la Audición, Este 3 de Marzo. Se trata de crear conciencia sobre cómo prevenir y promover el cuidado de los oìdos y la audición en todo el mundo.

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El ruido en las ciudades, los sitios de trabajo, las tecnologías no están dejando sordos a más temprana edad. Hoy, de manera sorprendente, los niños y los adolescentes consultan por problemas auditivos ocasionados por exposición al ruido.

En el mundo 360 millones de seres humanos padecen pérdida auditiva discapacitante, de los cuales 32 millones son niños. Existen 1.100 millones de jóvenes entre 12 y 35 años en riesgo de padecer sordera por exposición al ruido. El 60% de las sorderas en niños es prevenible.

En Colombia los estudios sugieren que aproximadamente cinco millones de personas presentan problemas auditivos, que equivale al 11% de la población, aunque la proporción aumenta a 14% en la población activa, entre los 25 y los 50 años.

“Estos datos son preocupantes ya que en este mundo moderno, la juventud ha tomado en forma desmedida el uso de los aparatos electrónicos, en contacto permanente con juegos, música, asistiendo a discotecas, a conciertos, en donde el ruido va mas allá de los 90 a 100 decibeles”, dice el neurootólogo del Centro Médico Imbanaco y Presidente de la Asociación Panamericana de Otorrinolaringología.

Según el doctor Blanco, el oído está hecho para oír las 24 horas del día, pero sin excesos de la forma en que lo estamos evidenciando. Para evitar el trauma acústico, el oyente debe calibrar los sonidos a un máximo de 30-40 decibeles, lo que quiere decir con una intensidad suficiente para que lo oiga el usuario y no tan potente que lo oigan sus vecinos.

Explica el especialista que al oír por espacio de una hora, se debe descansar media hora; con esto las células ciliadas del oído interno descansan, se reponen y no se deterioran tan rápido. La sordera por ruido se denomina trauma acústico es frecuente en personas que trabajan en talleres, fábricas y lugares con mucha polución de ruido, con una protección inadecuada.

Según la doctora Laura González, audióloga del Centro Médico Imbanaco, desde antes de nacer estamos percibiendo auditivamente el mundo que nos rodea. El sentido de la audición nos da la posibilidad de aprender, desarrollar e interiorizar el lenguaje oral de manera natural. La audición es fundamental para el desarrollo adecuado del ser humano.

“El oído es indispensable para el desarrollo, tanto del habla o capacidad de emitir sonidos, como del lenguaje o habilidad de comprender y utilizar estos sonidos”, dice la audióloga.

Según el doctor Blanco, los niños recién nacidos pueden tener sordera por problemas genéticos, por infecciones de la madre durante el embarazo, como la rubeola, la sífilis o por haber recibido tratamiento con ototóxicos, antimaláricos, la furosemina, el citamegalovirus. Por asfixia al nacer, bajo peso, ictericia y prematurez, entre otros.

Las pérdidas auditivas o pueden ser de origen congénito o adquirido, es decir desde el nacimiento o durante la vida. De ahí, la importancia de la valoración auditiva en el momento del nacimiento o poco después. Es importante estar atentos, por ejemplo, a los factores hereditarios y no hereditarios, a las complicaciones durante el embarazo, en el parto o después de éste.   

“En todos los países desarrollados a todos los niños recién nacidos se les hace tamizaje auditivo, por medio de dos aparatos llamados potenciales evocados y otoemisiones acústicas. Esto facilita un diagnóstico temprano para un tratamiento temprano”, dice la doctora, Ángela María López, audióloga del Centro Médico Imbanaco.

De acuerdo con la doctora Ángela María, en niños de mayor edad las causas más frecuentes de sordera son las paperas y la meningitis y en los adultos la presbiacusia, sordera que comienza después de los 65 años, producida por la muerte de células y fibras nerviosas del oído interno, causadas por la edad.

La Hipoacusia se define como la disminución o pérdida de la capacidad auditiva, es decir, una dificultad o imposibilidad para oír normalmente. Puede ser unilateral, afectando a un solo oído, o bilateral, si afecta a los dos.

Las causas de la pérdida de audición en la niñez son diversas. Se calcula que el 40% de los casos se deben a factores genéticos; el 31% a enfermedades infecciosas, como el sarampión, las paperas, la rubéola y la meningitis, y el 17% a complicaciones perinatales, en particular, la prematuridad, el bajo peso al nacer y la ictericia neonatal.

Hoy en día existen audífonos de alta tecnología que son capaces de mejorar la sordera, así sean casos difíciles. En el caso de una sordera donde un oído es totalmente sordo y el otro es funcional, es posible hacer una conexión inalámbrica para que el oído bueno le pase el sonido al malo y de esta manera recobrar una mejor audición en sitios abiertos o en sitios ruidosos.

Para el recién nacido que ha perdido la audición en sus dos oídos con una sordera total y profunda, existen los implantes cocleares. Estos constan de dos partes: una externa, que va detrás de la oreja a modo de un audífono usual, un poquito más grande, y una parte interna, que lleva los electrodos que se insertan dentro de la cóclea, colocada mediante cirugía, en el hueso temporal .

“La externa convierte el sonido en una onda eléctrica análoga, la cual pasa a la parte interna hasta los electrodos, que son los encargados de llevar el estimulo eléctrico a través del nervio auditivo y este los lleva al cerebro”, explica el doctor Pedro Blanco.

El niño debe recibir una terapia especial llamada audioverbal, por audiólogas especializadas, durante muchos años. La terapia es la encargada de que el niño hable y transforme el estimulo eléctrico que oye en un hecho real que es la palabra.

En Colombia hay muchos pacientes con implantes que viven en sitios remotos y que además no disponen de dinero para ir a recibir esta terapia. Si el grupo de implantes no le garantizan al paciente la terapia, es mejor no implantarlo, pues al final tenemos lo mismo: un paciente con implante y cero de oralidad. Está demostrado que si un niño no se implanta antes de los tres años de edad, la respuesta verbal va a ser mala.

“Por esto las EPS deben preocuparse por no dilatar la autorización del implante, pues es un grave perjuicio para el niño. Entre más pequeño se implante el niño, los resultados serán superiores, en beneficio del niño, su familia y para el mismo estado”, dice el doctor Blanco.

Según el doctor Blanco, la mejor terapia en medicina es la prevención, con mayor razón en problemas auditivos que se pueden prevenir con medidas de salud pública. En los menores de 15 años el 60% de los casos de sordera son atribuibles a causa prevenibles.

Sin embargo, las estadísticas muestran  que solo tres de cada diez personas buscan ayuda y acuden al especialista, y una proporción menor, acepta la necesidad de hacer uso de audífonos y otras alternativas tecnológicas para mejorar su escucha.