19 · septiembre · 2017

Cuide su corazón, dele actividad física y emociones positivas

Una explosión de júbilo, es un bombazo de oxígeno que seguramente esté ahorrando un infarto. Estudios científicos ratifican que la alegría, la emoción y el entusiasmo, son verdaderos protectores de la salud del corazón.

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“Un corazón agradecido se viste de colores y, créame…solo atrae vida y abundancia”, dice la sabia frase popular, que encierra una verdad sobre un componente fundamental para el corazón: las emociones.

“Si usted conjuga una actividad física regular, tres veces por semana, 30 minutos promedio, con emociones positivas, está asegurando un corazón saludable”, señala el doctor, Gilberto Castillo, cardiólogo, del Centro Médico Imbanaco.

Si a esos componentes suma una dieta balanceada, el corazón será, entonces, ese potente motor que moverá, sin contratiempos, el cuerpo en toda su dimensión.

Diversos estudios evidencian que hay una asociación entre el exceso de estrés y el riesgo cardíaco, debido a que se pueden modificar las sustancias químicas del organismo que contribuyen a la enfermedad.

La definición clásica de estrés es clara: “cualquier amenaza real o imaginaria y la respuesta de su cuerpo a ello”. Y si vivimos sin tiempo para el ejercicio y a un ritmo acelerado, la “amenaza” es potencial.

Todos sus sentimientos, positivos o negativos, crean cambios fisiológicos. Su piel, su ritmo cardiaco, la digestión, las articulaciones, los niveles de energía de los músculos, el cabello y un sinfín de células y órganos, pueden cambiar con cada emoción.

El estrés desempeña un papel muy importante en su sistema inmunológico y puede impactar en su presión arterial, niveles de colesterol, química cerebral, niveles de azúcar en la sangre y equilibrio hormonal. Incluso puede “romper” su corazón (Síndrome de corazón roto o emociones fuertes que pueden dañar el órgano motor). Cada vez es más visto como un marcador de riesgo cardiovascular.

“La mujer moderna es más susceptible de estrés, es más más vulnerable a las emociones, a sentir tristeza y ansiedad, más presión por su doble rol casa-trabajo, de acuerdo con estudios”, indica el doctor Castillo.

Si se controla el estrés se puede mejorar la salud emocional y física. Estudios de imágenes del corazón y el cerebro, tomados a personas, se encontró que emociones como el enojo o la ira, la tristeza, la ansiedad y la depresión, especialmente, propiciaron cambios o alteraciones en el ritmo cardiaco y en las funciones del cerebro. Las negativas, con niveles altos de químicos hormonales tóxicos en el torrente sanguíneo.

Mientras que las emociones positivas producen relajación a nivel de todos los sistemas del cuerpo, permitiendo el transporte de oxígeno al cerebro.

Sentir es del corazón, con conexión directa al cerebro. Los estudios afirman que alrededor del 80% de las enfermedades tiene origen emocional. Que sólo el 5% de las enfermedades, entre ellas el cáncer, tiene origen genético, es decir que el 95% de nuestra salud proviene de nuestro entorno o medioambiente en que vivimos.

Por eso, que una carcajada lo deje sin aliento y su corazón exhausto, no debe preocuparlo. Por el contrario, una explosión de júbilo, es un bombazo de oxígeno que seguramente le esté ahorrando un infarto. Los estudios científicos ratifican que la alegría, la emoción y el entusiasmo, son verdaderos protectores de la salud del corazón.

“Se sabe por estudios, que las personas positivas, espirituales, optimistas y alegres, se enferman menos, se recuperan más rápido, y tienen menos riesgo de enfermedad cardiovascular, como el infarto”, dice el doctor Castillo.

Es decir, que un buen ánimo equivale a un buen ritmo del corazón, lo que aleja de paso el riesgo de diabetes, hipertensión, colesterol alto y presión arterial alta, de acuerdo con un estudio publicado en el European Heart Journal.

“Si a este corazón animoso, se le suma “un estilo de vida saludable, una dieta baja en grasas y rica en frutas y verduras, la práctica de un deporte o actividad física regular, tenga por seguro que mantendrá alejadas la enfermedad cardiovascular y muchas otras enfermedades más”, dice el cardiólogo del Centro Médico Imbanaco.

Si quiere cuidar su corazón, reduzca o evite las sustancias estimulantes, como el café, el alcohol y el tabaco. Evite los factores estresantes, practique ejercicio o salga a caminar, haga descansos regulares en el día, la siesta es importante, disfrute de la música relajante y actividades lúdicas y sociales.

“Acostúmbrese a respirar suavemente y de forma tranquila, le ayudará a la relajación de los músculos. Las técnicas de relajación, como el yoga, pueden ser muy beneficiosas para bajar el nivel de estrés en su vida”, dice el cardiólogo.


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