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Grupo de trasplante de médula ósea:

REALIZA LOS PRIMEROS 500 TRASPLANTES

Centro Médico Imbanaco
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  • EL GRUPO MÉDICO, EL MÁS GRANDE EN COLOMBIA, Y UNO DE LOS DE MAYOR EXPERTICIA, SE CONSOLIDA POR SU CAPACIDAD PARA RESOLVER LOS CASOS MÁS COMPLEJOS, EN ADULTOS Y NIÑOS, Y EL USO DE LAS TÉCNICAS Y TECNOLOGÍAS DE MAYOR DESARROLLO EN EL MUNDO.
  • EL GRUPO ESPECIALIZADO, REALIZA TRASPLANTES DE MÉDULA ÓSEA O DE CÉLULAS DE SANGRE PERIFÉRICA (CSP) AUTÓLOGOS,  ALOGÉNICOS EMPARENTADOS O NO EMPARENTADOS, HAPLOIDÉNTICOS EMPARENTADOS Y DE SANGRE DE CORDÓN UMBILICAL. A  JUNIO DE 2017, EL GRUPO MÉDICO HA REALIZADO MÁS DE 500 TRASPLANTES
  • EL GRUPO DE TRASPLANTE DE MÉDULA ÓSEA SE HA CONVERTIDO EN UNO DE LOS CENTROS CON MAYOR VOLUMEN DE PACIENTES TRASPLANTADOS EN EL SUROCCIDENTE COLOMBIANO Y COMO PARTE DE SU INTERÉS ACADÉMICO, ESTÁ ENVIANDO YA LA INFORMACIÓN DE SUS PACIENTES AL GRUPO LATINO AMERICANO DE TRASPLANTES. 
  • EN LA MODERNA SEDE, LA UNIDAD ESTÁ DOTADA CON TODOS LOS RECURSOS TECNOLÓGICOS Y TODOS LOS SERVICIOS DE APOYO. CUENTA CON 17 CAMAS, 9 PARA ADULTOS Y 8 PARA PEDIATRÍA, QUE LA CONVIEERTE EN LA MÁS GRANDE DEL PAÍS. 
  • A TRAVÉS DE CONVENIOS DOCENTE ASISTENCIALES CON DIVERSAS UNIVERSIDADES, ESTÁ RECIBIENDO MÉDICOS EN ENTRENAMIENTO DE POSGRADO EN HEMATO ONCOLOGÍA PEDIÁTRICA Y DE ADULTOS.

 

“Te dicen que tenés VIH y te sentencian. Es una agonía que circula por tu sangre. ¿Te imaginás si te dicen, además, que tenés un linforma (cáncer linfático)? ¡Es el final! ¡Es la muerte!“,señala, con énfasis, Juan Carlos Morris*, un economista caleño de 52 años.

 

En  efecto, su diagnóstico VIH positivo fue un disparo certero que por poco acaba con su vida. El primero. Porque en adelante, sin su sistema inmune, su vida se convirtió en una ruleta rusa. Su organismo indefenso quedó a merced de cuanto germen lo atacó.

 

Y contra todo tuvo que luchar Juan Carlos y  pudieron más sus ganas de vivir...desde hace 15 años, cuando le dijeron que tenía Sida. Sólo un año después, le diagnosticaron el  linfoma  maligno, la segunda neoplasia más frecuente, después del Sarcoma de Kaposi (cáncer en la piel), asociado al VIH.

 

Cuando le descubrieron el linfoma tenía 10 centímetros y estaba enclavado en los ganglios linfáticos. “Un linfoma así de grande es una condición de riesgo extremo. De manejo complejo, aún con un trasplante autólogo, indicado para estos casos. Este tipo de tumores suele tener a lo sumo entre 4 y 6 centímetros”, señaló, en ese momento, el doctor, Álvaro Guerrero, oncólogo clínico, del grupo que dio inicio al Trasplante de Médula Ósea, del Centro Médico Imbanaco.

 

Juan Carlos hizo parte del primer grupo de 30 trasplantados y uno de los más complejos por su condición de VIH. Hoy ya son 500 los pacientes tratados con éxito y el grupo médico se ha fortalecido con nuevos especialistas, para convertirse uno de los grupos más calificado en Colombia, de mayor experiencia y mayor volumen de trasplantes en Colombia, incluso uno de los grupos de mayor experticia en el manejo de los casos más complejos en niños. (Ver recuadro: “Historia del grupo médico”)

 

¡SANGRE DE MI SANGRE!

 

Juan Carlos fue tratado con trasplante autólogo o implante de sus propias células, que se convirtió en su última opción. Se trataba de novedosa técnica que apenas comenzaba a aplicarse en el mundo, para pacientes VIH. Algunos  grupos médicos escépticos desechaban esta alternativa, como le ocurrió Juan Carlos, por las pocas probabilidades de éxito.

 

Los médicos me lo explicaron. Fueron muy claros. También tuve claro que estaba en manos de un equipo médico con todo el conocimiento y la capacidad científica, para apostarle a esta última oportunidad”, enfatizó Juan Carlos.

 

Antes había pasado por un minucioso estudio, con base en una serie de pruebas de laboratorio, “hasta determinar, que no obstante su condición bastante crítica y por el tamaño del tumor, era un paciente que respondía muy bien a la terapia antirretroviral de su VIH, lo que hacía viable el trasplante”, señaló el doctor, Rigoberto Gómez, hematólogo del Grupo de Trasplante.

 

Sólo entonces, el grupo médico lo definió como “candidato para trasplante autólogo de progenitores hematopoyéticos de sangre periférica”, una de las alternativas terapéuticas más avanzadas en el mundo para erradicar el mortal tumor.

 

Claro...si antes, el menguado organismo de Juan Carlos lograba sobreponerse a las más radicales sesiones con drogas anticancerígenas, o “quimioterapia de rescate”, que no era otra cosa que un cóctel (con un promedio de cuatro de los medicamentos más potentes) cuyo poder devastador, al ingresar al torrente sanguíneo, destruía de manera indiscriminada tanto las células malignas, como las células buenas.

 

A esta instancia se llega cuando la agresividad del cáncer es extrema y ha hecho resistencia a las quimioterapias convencionales, como era el caso de Juan Carlos.

 

Todo el proceso era tan especial, como complejo. La enfermedad de base (Sida), más la presencia del linfoma, lo hacía un paciente excepcional.Empezando porque al equipo de trasplante debió sumarse el grupo de infectología, cuyos tratamientos con antirretovirales debieron ajustarlos al nuevo protocolo.

 

El doctor Gómez, explica, que al modificarse o adaptarse el protocolo de tratamiento convencional a la condición del paciente VIH, adquiere condiciones más complejas, que los riesgos de infección durante el proceso son más altos.

 

Juan Carlos, por ejemplo, fue sometido a ocho sesiones de quimioterapia de rescate (nivel 4), ya que presentó dos recaídas que pudieron ser fatales. En un paciente convencional las quimioterapias de rescate son en promedio entre tres y cinco, como máximo.

 

Cuenta, Juan Carlos, que tuvo momentos tan críticos que se rindió, que renuncié a la vida. Que sintió la muerte. “Les dije a los médicos, ´¡no más, no más!, déjenme morir´. No podía más. Sólo la persistencia y el ánimo que ellos me infundieron, me llevaron a intentarlo una vez más”, cuenta y sus ojos se humedecen con el recuerdo.

 

SE MULTIPLICA LA VIDA

 

Sentía que su cuerpo estaba devastado. No obstante, ante el ataque letal de los medicamentos sobre el sistema celular, su organismo generó su reacción milagrosa de “autodefensa” inmediata, como si lanzara un ´SOS´ a la médula y ésta en forma “extra” respondió. Produjo células madre, incluso, inmaduras, que envió al torrente sanguíneo.

 

En un paciente normal, las células madre cosechadas se llevan a un estado de refrigeración a 4 grados centígrados, por cuanto su reimplante se hace en menos de cinco días.

 

En el caso de Juan Carlos, por su VIH, se debió esperar más tiempo, para dejar que el organismo se recuperara de las quimioterapias. Sólo entonces el cuerpo estuvo listo para recibir la reinfusión de las células madre.

 

Sus células debieron llevarse a un proceso de congelamiento especial de criopreservación. Porque el agua que tienen en su interior se cristaliza, rompe el tejido externo y destruye la célula.

 

El oncólogo, el hematoncólogo, la enfermera coordinadora y la bacterióloga, entre otros, hicieron parte del equipo que en un proceso meticuloso reinfundió por partes (unidades de 100 centímetros) las células madre.

 

Una vez estas células lograron colonizar la médula, como fábricas incesantes, emprendieron su función regeneradora y multiplicadora de células que trasportaron vida por el torrente sanguíneo.

 

A Juan Carlos, el equipo médico le implantó 4 millones 436 mil células madre, por cada kilo de su peso, es decir, alrededor de 280 millones de poderosas microfábricas celulares.

 

En condiciones especiales, ante su estado de pancitopenia: sin monocitos, linfocitos y neutrófilos y con hemoglobina y plaquetas bajas o anémico. Con su sistema de defensa reducido a un 5%  de su capacidad y sobreviviendo con una hemoglobina estable, gracias a las trasfusiones de glóbulos rojos y plaquetas, que lo mantuvieron apenas por encima de los valores mínimos.

 

Terminado el reimplante fue llevado a una sala especial. Totalmente hermética y con presión positiva, de aire filtrado, cuya pureza es del 97.7%. Fueron 17 días de total aislamiento, días de control y seguimiento diario. De suspenso. A la espera de que el trasplante alcanzara su éxito. “Que la médula pegara”.

 

Siete días después el proceso vino el primer aviso: La médula había producido 2.000 leucocitos. Y a los 11 días, se confirmó el éxito del trasplante: la nueva médula había producido 5.000 leucocitos.

 

En efecto, tres semanas después, el organismo de Juan Carlos había multiplicado por diez los 280 millones de células reinfundidas. Su organismo estaba completamente renovado, libre de las células malignas del cáncer, es decir “en período libre de la enfermedad”, como concluyen los médicos.

 

De aquel proceso complejo, entre el amor a la vida y un reto científico, han pasado 13 años que le cambiaron por completo la vida a Juan Carlos. Hoy es un hombre lleno de fe, con “una vida normal”, como dice él. Disfruta el ejercicio como un hábito de vida saludable, sin excesos, de una dieta para cuidar y mantener su nuevo cuerpo, porque desde ese día, “siento que por mi torrente circula la vida. Esta nueva vida que es un regalo de Dios, en las manos de la ciencia”, reitera y sus ojos brillan más, cargados de emoción.

 

*Juan Carlos Morris, es un nombre supuesto para proteger la identidad del paciente

 


 

La leucemia, una de las enfermedades más graves:

 

“LA CURAN EL AMOR Y LA CIENCIA MÉDICA”

 

La médica ginecobstetra sobrevivió a una leucemia mieloide aguda, gracias a un trasplante de células donadas por su hermano.

 

 

La doctora María Cecilia Arturo, ginecobstetra de gran reconocimiento y trayectoria, vivió una de sus experiencias más difíciles que cambió por completo su vida. Fue diagnosticada con una leucemia mieloiode aguda, una enfermedad que puede progresar en forma rápida que si no se interviene en cuestión de meses produce la muerte.

 

“Era pensar que me estaba enfrentando a la muerte por el pronóstico tan malo que correspondía a mi diagnóstico. Sin embargo, lo más duro era pensar cómo iba a reaccionar con la noticia mi familia, mis hermanos y mi esposo. Era terrible pensar en el tiempo que todavía me faltaba para estar con ellos”, dice la doctora.

 

Recuerda el momento cuando aceptó el diagnostico, con sorpresa y una señal divina.  “Así misma noche el Señor y la Virgen me dotaron de una fortaleza que aún yo misma me admiro. Todo el mundo pensaba que yo era muy frágil y no fue así”, cuenta.

 

“Decidí ser la mejor paciente. Todos los días era positiva y pensaba que pronto iba a salir adelante y volví a imaginar mi trabajo, mis proyectos y mis viajes”, relata la doctora.

 

En medio de su tragedia de la enfermedad, recuerda, con gratitud, que la ayuda divina sobrevino para ponerla en manos de un excelente grupo médico. “Fui una afortunada por haber tenido el mejor equipo médico y la mejor institución.  Mis médicos me cuidaron, compartieron mi angustia y mis miedos, supieron aliviar a mi familia, todo el equipo médico y personal fueron mis aliados, pilares todos los días para mi recuperación”, dice.

 

La doctora María Cecilia, fue sometida a un trasplante alogénico, es decirrecibir células madre formadoras de sangre nueva, provenientes de un donante genéticamente similar, pero no idéntico. Generalmente es un hermano, como en el caso de la médica, pero puede ser un donante no emparentado.

 

El trasplante fue un éxito, después de aquel proceso difícil para la médica y complejo para el grupo médico. Desde sus recuerdos y lo aprendido en esta difícil etapa, la doctora María Cecilia, dice que para un paciente es importante aceptar la enfermedad con una actitud positiva. Pensar que es una prueba para algo. 

 

“Que el amor es la esencia de todo, y  además, la ciencia ha avanzado demasiado. En la enfermedad hay que actuar en equipo tanto médico, paciente, familiares, amigos, y mucha oración. Son la base de los buenos resultados”, enfatiza la médica; Maria Cecilia.

 

 

 

HISTORIA DEL GRUPO MÉDICO

 

Previo entrenamiento en Barcelona (España), los doctores, Rigoberto Gómez y Álvaro Guerrero iniciaron el programa de Trasplante de Médula Ósea, en junio de 2004, con un paciente quien tenía un diagnóstico de Mieloma Múltiple y quien hoy aún se encuentra vivo. En esa época, se contaban con una pequeña unidad de 2 camas, que cumplía todos los requisitos de aislamiento que requieren estos pacientes severamente inmunocomprometidos.

 

En el año 2008 se vinculan al programa, los doctores, Marcela Urrego y Juan Manuel Herrera, haciéndose además la ampliación a 3 camas y aumentado la complejidad de los procedimientos, realizándose ese mismo año el primer trasplante alogénico y a partir del 2009 se comienzan a realizar trasplantes de sangre de cordón umbilical no emparentado en adultos.

 

En el año 2011 los doctores, Margarita Quintero y Andrés Portilla, con la colaboración del doctor, Herrera, empiezan exitosamente el programa de Trasplante Pediátrico, el cual tendría un gran impulso con la vinculación del doctor, Oscar Ramírez,  de vasta experiencia en trasplante de niños.  En 2011, se vincula el doctor, Jorge Enrique Duque, convirtiendo al Centro Médico Imbanaco, en uno de los centros con más personal ampliamente entrenado en trasplante de médula ósea.

 

Hoy, el Centro Médico Imbanaco, en su moderna sede, cuenta con 17 camas para pacientes de trasplante de medula ósea, con todos los requerimientos de aislamiento, filtros HEPA, presión positiva. Estas camas permanecen continuamente ocupadas, con pacientes pediátricos y de adultos.

 

Bajo la dirección médica general, hay una coordinación médica y 2 grupos debidamente entrenados y estructurados para atender pacientes adultos y pediátricos. “Consta, además, con una coordinación de enfermería pediátrica y de adultos, consulta externa y seguimiento de los pacientes, lo que nos  ha permitido completar este año 500 trasplantes entre autólogos, alogénicos, haploidénticos y de sangre de cordón umbilical en enfermedades malignas y benignas, como el Mieloma Múltiple, los Linfomas de Hodgkin y No Hodgkin, las Leucemias Agudas y Crónicas, Anemia A plástica, Anemia de células falciforme, entre otras”, señala el doctor, Juan Manuel Herrera.

 

Equipo humano

 

“Este tipo de trasplante es un procedimiento de alta complejidad, que requiere un manejo multidisciplinario y un apoyo decidido de las directivas, para poder llevar a cabo los trasplantes en forma exitosa”, enfatiza la doctora Marcela Urrego.

 

GRUPO MÉDICO ADULTOS  Y PEDIÁTRICO

Jorge Duque  

Carlos Andrés Portilla

Rigoberto Gómez                                                       

Oscar Ramírez

Álvaro Guerrero                                                        

Juan Manuel Herrera

Marcela Urrego

 

COORDINADORAS DEL GRUPO DE ENFERMERIA

 

Lorena Quevedo Olave 

Elizabeth Johana Buitrago 

Rocío del Pilar Salcedo

 

INFECTOLOGÍA PEDIÁTRICA Y DE ADULTOS

Cesar Arango

José Oñate

Eduardo López 

Janier Segura

 

SERVICIO TRANSFUSIONAL

Nohra Bolívar

 

GRUPO DE APOYO

 

Nutrición, Odontología, Siquiatría, Cardiología, Neumología, Sicología, Trabajo Social, Cirugía General, Clínica del Dolor, Cuidado Intensivo adulto y pediátrico, Programa Mente y Cuerpo, Servicio Farmacéutico.

 

Tipos de trasplante

 

El Centro Médico Imbanaco, realiza trasplantes de médula ósea o de células de sangre periférica (CSP) autólogos, alogénicos emparentados o no emparentados, haploidenticos emparentados y de sangre de cordón umbilical. A  Junio de 2017, el Grupo Médico ha realizado más de 500 trasplantes

 

PROYECCIÓN Y LOGROS

 

 

El grupo de trasplante de médula ósea se ha convertido en uno de los centros con mayor volumen de pacientes trasplantados en el suroccidente colombiano y como parte de su interés académico, está enviando ya la información de sus pacientes al grupo latino americano de trasplantes. Con el traslado a las nuevas instalaciones, estamos ahora en una unidad de 17 camas, 9 para pacientes adultos y 8 para pediatría, siendo la más grande del país. Además, a través de convenios docente asistenciales con diversas universidades, está recibiendo médicos en entrenamiento de posgrado en Hemato Oncología Pediátrica y de Adultos.

 

DR. JUAN MANUEL HERRERA (HEMATO-ONCÓLOGO)

CONSULTORIO: 5545070 – 382 1000 EXTENSIÓN 11630

CELULAR: 317 434 4547

 

DR. ÁLVARO GUERRERO ( ONCÓLOGO CLÍNICO)

CONSULTORIO: 5584243 – 382 1000 EXTENSIÓN 23205

CELULAR: 315 576 0189

 

OFICINA DE PRENSA

682 1000 EXTENSIÓN 15697

CELULAR: 315 284 2247

Centro Médico Imbanaco

Conmutador 6821000 Ext. 5697

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